Cómo debe una ‘start up’ planear su comunicación

¿De qué modo les beneficia a las ‘start up’ aparecer en los medios de comunicación? ¿Cuándo es el mejor momento para hacerlo? Cada acción debe responder a unos objetivos concretos de negocio.

En los últimos cinco años, la cultura emprendedora en nuestro país ha dado un paso de gigante. Trabajar en una start up se percibe, cada vez más, como una salida profesional atractiva. El emprendimiento se ha colado en los planes de estudio de universidades y escuelas de negocio. Y desde el Gobierno se ha tratado también de promover la creación de empresas digitales, como una medida para reducir el paro.

Los medios de comunicación, reflejo de la sociedad, han dado voz a este colectivo, que protagonizará el esperado cambio de modelo productivo de nuestro país. Se trata de dar a conocer ejemplos de superación y talento, que sirvan de referencia a próximas generaciones de emprendedores, así como de aportar consejos útiles para incrementar sus probabilidades de éxito. Se calcula que ocho de cada diez start up no superan el primer año de vida.

“Estamos en un momento muy bueno para emprender y para invertir en start up. Internet ha democratizado el proceso de crear una nueva empresa, y los medios de comunicación juegan un papel fundamental, dando a conocer este nuevo entorno y esta cultura empresarial a las grandes organizaciones”, señala Carlos Blanco, emprendedor en serie e inversor, en el marco del evento Media Startups Alcobendas, organizado por Socianius y Conectando Startups.

Planificación

Ahora bien, ¿de qué modo pueden los medios de comunicación servir a los objetivos de negocio de una start up? ¿En qué momento les conviene darse a conocer? “Lo fundamental es que exista una planificación detrás. No se trata de salir en los medios porque sí, sino que debe existir un objetivo concreto”, expuso Miguel Vicente, fundador de LetsBonus y de Antai Venture Builder, grupo del que han nacido Wallapop, Cornerjob, Deliberry o Glovo, entre otras compañías.

“Dar a conocer una ronda de financiación, por ejemplo, puede servir para desincentivar inversiones en start up competidoras. En cambio, una empresa que acaba de recibir fondos de inversores internacionales y que se plantea dar el salto al exterior debería guardar silencio, para evitar dar pistas a sus rivales en otros países”, recomienda Vicente.

“Presentar una empresa a un medio de comunicación no dista mucho de hacerlo a un business angel o un fondo de venture capital. La clave está en saber a quién te diriges. No todos los medios son iguales, al igual que cada inversor tiene una estrategia diferente”, agrega Rene de Jong, que tras fundar y vender la red de academias de español Don Quijote y la agencia de márketing digital Internet Advantage, se ha erigido en business angel.

“Antes de dirigirte a un medio o a un inversor, debes saber qué hace, en qué está especializado. Es tan sencillo como investigar un poco a través de Google o LinkedIn. Pero, por desgracia, la mayoría de la gente no hace los deberes”, opina Blanco. “Recibo entre veinte y treinta proyectos a la semana, lo que equivale a más de mil al año. Destacar entre esos mil es muy difícil, no basta con aparecer en un artículo”, añade. A lo largo de los últimos once años, Blanco ha invertido a título personal en 75 empresas, lo que lo convierte en el mayor business angel en España. En la actualidad, dirige el fondo Encomenda Smart Capital y la factoría de empresas Nuclio.

“Saber comunicar es fundamental, ya sea ante la prensa o ante un inversor. En un primer email no necesito ver un documento de cuarenta páginas y dos anexos, sino que me digas en qué te diferencias y qué problema solucionas”, comenta De Jong.

“Abusar de la presencia pública, o hacerlo sin la debida planificación, puede ser contraproducente. No se deben gastar balas en una mala presentación, o en un momento desacertado”, advierte Vicente. ¿Y si la start up pivota y altera su target o su propuesta de valor? “Puede que hayas quemado un cartucho. Precipitarse sale caro”, concluye.

Fuente: Expansión

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