Etiqueta: empleo

  • Ocho frases prohibidas en una entrevista de trabajo

    La entrevista de trabajo supone una oportunidad inmejorable para que un candidato a un puesto de trabajo pueda causar una buena impresión ante el reclutador. Suele ser la primera ocasión en la que se encuentra cara a cara con un representante de la empresa, por lo que hay que tratar de dar una buena imagen que permita diferenciarse de la competencia.

    Es cierto que hacer una buena entrevista laboral puede suponer un importante impulso para la candidatura, pero hay que tener cuidado, pues cualquier error puede ser fatal y provocar el quedar descartado por la empresa.

    Para tratar de evitar estos graves fallos, desde el portal de empleo Infojobs señalan ocho frases que un candidato nunca debe decir en una entrevista de trabajo, porque pueden suponer la descalificación.

    1. ¿Cuánto va a durar la entrevista?

    2. ¿Cómo lo estoy haciendo?

    3. Perdón, pero estoy muy nervioso

    4. Hablemos de dinero

    5. Necesito el trabajo

    6. ¡Odio a mi jefe!

    7. ¿A qué se dedica esta empresa?

    8. Prefiero no responder esa pregunta

    Fuente: El Economista.

  • Cuando es el milenial quien enseña al alto directivo

    Se estima que en cinco años la mitad de la fuerza laboral de los países desarrollados será milenial. Y esto supone un auténtico reto para las empresas a causa de las aspiraciones, objetivos y formas de entender la vida y el trabajo de estos profesionales nacidos entre 1980 y el año 2000, sobre los que ya se ha divagado en todas sus formas y vertientes.

    De todos los desafíos que esta situación plantea, quizá uno de los más complejos sea el momento de abordar el ratio de movimiento de los empleados de una compañía a otra. Hay quienes, como quien dice, nacen y mueren en la misma organización en lo que se refiere a la vida laboral. Otros, como la conocida generación de los baby boomers, cuentan con una frecuencia de cambio superior a los siete años, mientras que los pertenecientes a la generación X se mueven en torno al lustro. “Si tenemos en cuenta que los mileniales, que no se vinculan de por vida a un proyecto, cambian de trabajo de media cada dos años, y que dentro de poco tiempo serán el 50% de la fuerza laboral, tenemos un problema”, cuenta la socia de Talengo, consultora de recursos humanos y búsqueda de directivos, Vivian Acosta.

    A la dificultad añadida de contar con una plantilla volátil se le suma el impacto económico: “El coste de remplazar a un milenial por otro supera los 30.000 euros en cifras indirectas. Esto, en un negocio, y multiplicado por varios casos, implica que la cuenta de resultados se vea dañada”. Muchas organizaciones ya se han dado cuenta de esta realidad, y están poniendo sobre la mesa todos los recursos necesarios para minimizar este impacto y evitar, o al menos prolongar, la marcha de sus profesionales más jóvenes. Una de estas técnicas es el reverse mentoring, un método que nació en 1999 en Estados Unidos de la mano del entonces consejero delegado de General Electric, Jack Welch, quien animó a sus altos directivos a buscar un joven que les ayudase a entender y lidiar con el incipiente internet de la época. “Bajo esta técnica, el joven se convierte en el mentor de un ejecutivo. Se da la vuelta por completo al mentoringtradicional, y se invierten los roles en su totalidad”, prosigue Acosta.

    Los principales beneficios de este método de gestión llegan cuando un colectivo como el de los mileniales adquieren un papel importante en la compañía al trabajar mano a mano con altos perfiles. “No solo ayudan a los séniors a ser más productivos con las nuevas tecnologías, sino que también consiguen desterrar los convencionalismos y contribuyen a que los veteranos entiendan que existen otras formas de afrontar el trabajo”, señala la experta. De hecho, recuerda Acosta, lo de menos es la productividad y la eficiencia que gana el alto directivo: “Esta puede ser un 20% de todos los beneficios, pero es que el 80% restante supone que un alto perfil se quite la venda de los prejuicios y vea que hay otras maneras de concebir la relación laboral, sin liderazgos jerárquicos basados en el poder. Un milenial te ayuda a ver que el líder no tiene que ser la figura con más autoridad, sino la persona que lleva un proyecto a buen término”.

    El reverse mentoring también favorece que el alto directivo se sensibilice con otros temas que para las nuevas generaciones son cada vez más cruciales, y que quizá hayan sido olvidados por las empresas más tradicionales. “Un milenial valora muchísimo que las compañías dejen un legado en la sociedad. Lejos ha quedado el culto al accionista que caracterizaba a muchas organizaciones. Ahora quieren empresas con alma, tanto en temas medioambientales como en asuntos sociales”, explica Vivian Acosta. Se trata de intentar abrir la mente del directivo que se mueve y vive por el valor de la acción, y recordarle que ese valor puede caer si no se tienen en cuenta varios aspectos que para él son más desconocidos.

    En opinión de la socia de Talengo, poner en práctica estas técnicas permite a la empresa dar un salto cualitativo. En las escuelas de negocios y en los círculos en los que los perfiles más tradicionales suelen moverse se habla continuamente de las grandes tendencias. “Pero trabajar mano a mano con un milenial aporta ese valor diferencial. Es algo práctico, ya que te dicen cómo quieren que les líderes, qué valoran, cómo debe ser la empresa, cómo conectar con los trabajadores y qué cambios adoptar para que los jóvenes quieran quedarse”.

    Estos métodos están comenzando a afianzarse en las grandes empresas, donde normalmente existe una mayor brecha generacional dentro de la plantilla, y por lo tanto hay mayor facilidad para encontrar a los candidatos ideales. En todas ellas, el mensaje último es el de captar talento joven. “Les estás diciendo de una forma directa e indirecta que les pones a trabajar codo con codo con el mayor directivo de la empresa porque valoras sus conocimientos. El mensaje que das es brutal”, reconoce Acosta, quien añade que las empresas del sector tecnológico y de servicios son las que más están sirviéndose de estas técnicas. En todos estos casos, eso sí, es primordial que sea el consejero delegado o presidente quien abandere esta técnica, ya que es la única forma de que el resto de altos directivos le sigan, como ocurrió en el caso de General Electric. De lo contrario, lo más habitual es que la iniciativa se estanque. “Seguimos teniendo muchos prejuicios, y uno de ellos es que es el sénior el que enseña al joven. El reverse mentoring ataca ese statu quo, y en algunos casos el directivo más veterano no está dispuesto a que ese chaval de 25 años que acaba de incorporarse sea el que tome la voz cantante”.

    Fuente: Cinco Días.

  • El perfil más buscado: Las soft skills en Europa

    Dime cuáles son tus soft skills y te diré la empresa indicada para ti… Gracias a un estudio llevado a cabo por Joblift ya no hace falta una bola de cristal para saberlo. Este motor de búsqueda de empleo ha realizado un estudio en el que ha clasificado las soft skills más solicitadas en más de 30 millones de ofertas de empleo publicadas en el último año en Francia, Alemania, Reino Unido y Países Bajos. El resultado ha sido un mapa geográfico que muestra las preferencias culturales en materia de RRHH por países.

    Si algo está claro es que las soft skills, estas competencias humanas que interesan cada vez más a los recruiters, aún no constituyen el nuevo esperanto para las empresas europeas. Si es cierto que existe unanimidad en cuando a algunas cualidades, no obstante, las diferencias son notables, tanto, que es difícil establecer una combinación satisfactoria que sirva para los recruiters de todos los países analizados.

    Para hacer el estudio, Joblift ha distinguido entre tres tipos de «soft skills»: Las individuales (autonomía, flexibilidad, rigor), las interpersonales (espíritu de equipo, comunicación…) y aquellas que revelan una «actitud hacia la empresa» (compromiso, motivación, fidelidad…). Esta forma de diferenciar competencias no es perfecta, pero es una tentativa honesta de clasificar y agrupar las soft skills en categorías. Estas competencias señalan diferencias significativas que pueden suponer la contratación o no de un candidato dependiendo del país en el que solicite empleo.

    Las cualidades que buscan los países vecinos

    Soft Skills: UK, Alemania, HolandaTraducción:
    Reino Unido: Compromiso, buena comunicación, confianza en uno mismo, motivación, flexibilidad, buena actitud hacia la empresa
    Alemania: Espíritu de equipo, compromiso, buena comunicación, flexibilidad, soft skills individuales
    Países Bajos: Flexibilidad, buena comunicación, espíritu de equipo, proactividad y motivación. Soft skills interpersonales.

     

    Si nos fijamos en los resultados de los países anglosajones y germánicos podemos observar que la«flexibilidad» es una cualidad en la que todos coinciden. Sobre todo en Países Bajos (donde el 37% de las ofertas lo mencionan, no muy lejos de «buena comunicación» (36%,) competencia también muy apreciada en Reino Unido y en Alemania, donde aparece respectivamente en el 17% y el 16% de las ofertas contra el apenas 1% de veces que aparece en Francia, aquí la «buena comunicación» no parece ser una cualidad muy útil… El estudio de Joblift precisa: «Para los anglosajones se trata de transmitir información clara y exacta para agilizar las tareas entre colaboradores y clientes, mientras que en Francia se apuesta más por las capacidades humanas para relacionarse y crear un vínculo de confianza con los clientes.»

    La «proactividad» que podríamos pensar que pertenece al grupo de las competencias personales (más que al conjunto de «compromiso con la empresa»), solo aparece en el Top 5  de las competencias más buscadas en Países Bajos y contribuye a definir un país donde las preferencias más solicitadas están más que claras: cerca de uno de cada tres anuncios menciona «el espíritu de equipo» (31%) competencia relacional que también domina en Alemania (en primer lugar, mencionada en el 30% de los anuncios) y con la que solo Reino Unido no parece estar de acuerdo (esta competencia no aparece en su Top 5).

    Resumiendo, motivación, compromiso, buena comunicación, flexibilidad y espíritu de equipo (con la notable excepción de Reino Unido) aparecen como las reinas de las competencias más deseadas en los países del estudio.

    Fuente: Easy Recrue 

  • Consejos para preparar tu entrevista de trabajo en inglés

    El inglés es un requisito imprescindible en un amplísimo porcentaje de ofertas de trabajo. Si toca enfrentarnos una entrevista de trabajo con un reclutador nativo, hay varias técnicas para prepararla. Infojobs ha repasado algunos de los consejos básicos del libro The Job is Yours, de Jeff Judge, para tener éxito en una entrevista de trabajo en inglés.
    Foto noticia empleo1. Conoce la empresa
    Infórmate de la compañía antes de acudir a la entrevista de trabajo. Visita su página web y la sección de noticias de la propia empresa para estar al corriente de sus últimas novedades. Este es un requisito imprescindible para causar una buena impresión tanto en entrevistas en inglés como en entrevistas en cualquier otra parte del mundo.

    2. Ensaya las preguntas típicas
    Haz una búsqueda en Google con las palabras clave “common job interview questions”, selecciona entre 5 y 10 preguntas destacadas y escribe las respuestas a cada una de las preguntas. Entrenarte escribiendo las respuestas hará que el día de la entrevista estés preparado para responder brevemente y con profesionalidad. Una vez hayas seleccionado el listado de preguntas típicas ensaya las respuestas con una persona que sea nativa y haz que asuma el papel de reclutador.

    3. Viste correctamente
    Cuida tu aspecto físico antes de la entrevista y elige ropa con la que te sientas cómodo pero que respire profesionalidad. La confianza en nosotros mismos aumenta cuando nos sentimos bien.

    4. No fumes antes de la entrevista
    Si tu entrevista es con reclutador americano o británico evita fumar antes de la cita. La percepción de los fumadores, especialmente en Estados Unidos, es muy distinta. Si te presentas a la entrevista con olor a tabaco es probable que causes una mala impresión ya en los primeros 5 minutos.

    5. No llegues tarde
    Jamás llegues tarde a una entrevista de trabajo con un reclutador británico o americano: la puntualidad en la cultura anglosajona es sagrada. Llegar tarde, aunque sea apenas unos minutos, puede causar muy mala impresión y hacer que el reclutador se plantee si en tu día a día laboral esto será algo que se pueda repetir si te contratan.

    6. Practica el apretón de manos
    El apretón de manos es tu primera gran oportunidad para que el reclutador se lleve una buena impresión. El apretón debería ser firme, ni demasiado fuerte ni demasiado flojo.

    7. Utiliza frases cortas
    Los reclutadores anglosajones ven las frases largas como un síntoma de indecisión. Practica tus respuestas para que sean lo más directas posibles. Utiliza frases cortas y claras y, siempre que puedas, enumera los puntos cuando hables. Si, por ejemplo, el entrevistador te pregunta «Tell me about 3 of your best accomplishments in your previous job«, en tu respuesta deberías incluir los tres puntos uno a uno. Esto es: «Three of my best accomplishments in my previous job were – first, revamping our accounting department, second, improving productivity in the supply chain, and third, reducing the conflict between middle managers

    8. Cuida tu lenguaje corporal
    Vuelve a practicar tus respuestas concentrándote en tu lenguaje corporal y tono de voz. Asegúrate de que puedes responder a las preguntas con profesionalidad mirando al entrevistador a los ojos, con un lenguaje corporal que transmita confianza y un tono de voz que evite la monotonía para retener la atención del reclutador.

    9. Haz que el inglés sea un hábito diario
    Si concibes el inglés como algo que sólo practicas en tu tiempo libre, no conseguirás acelerar tu aprendizaje. Aprovecha los múltiples formatos disponibles para practicar tu inglés (libros, podcasts, aplicaciones móviles…) e incorpora el inglés en tu rutina diaria sin que sea un hábito planificado, como si de beber café, comer o conducir se tratara.

    Fuente: 20 Minutos