Categoría: Entrevistas

  • Cristina Robina, arquitecta de interiores en Gante: «En Flandes hay bastantes estudios donde no se necesita saber flamenco»

    Nadie le diría a Cristina Robina en 2011, cuando acababa sus estudios de Arquitectura de Interiores en la Universidad Politécnica de Madrid, que hoy estaría hablando flamenco y viviendo en Gante. Sus ganas de conocer nuevas culturas y la difícil situación laboral a la que se enfrentan los arquitectos en España le llevó a Bélgica en 2012, donde actualmente trabaja como autónoma en el estudio aNNo architecten, dedicado a la restauración y rehabilitación de edificios históricos.

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    Siempre abierta a nuevos proyectos, por cuenta propia también diseña y produce tanto espacios interiores como mobiliario. Previo a su experiencia laboral en Bélgica, Robina, de 31 años, trabajó en Madrid y en Praga, donde estuvo haciendo prácticas con una beca Argo.

    En esta entrevista conocemos su trayectoria por Flandes…

    ¿Cómo llegaste a Bélgica?
    Uno de los proveedores del estudio para el que estuve trabajando en Madrid durante dos años era belga. Les escribí en 2012, cuando estaba haciendo prácticas en Praga, para tantear el terreno en Bélgica y me ofrecieron un trabajo con ellos durante un año, así que me vine para aquí, y aquí sigo. Previamente no había tenido ninguna experiencia laboral ni académica en Bélgica.

    ¿Todavía sigues trabajando en el mismo sitio?
    No, lo dejé a los dos años porque me dedicaba a temas demasiado burocráticos y no me apasionaban. Posteriormente comencé como freelance en el estudio donde todavía sigo: aNNo architecten, que se dedica a la restauración y rehabilitación de edificios protegidos y calificados como monumentos históricos.

    ¿Cómo encontraste tu trabajo actual?
    Estuve buscando ofertas a través de estas webs especializadas en puestos de trabajo para arquitectos: http://www.archijobs.be/ y http://www.nav.be/jobs//?fcat=2&fprov=0#list. Están muy bien, pero, eso sí, son en flamenco, al igual que sus ofertas, las cuales también te exigen ese idioma.

    ¿Es imprescindible el flamenco para trabajar como arquitecto en Bélgica?
    Es necesario particularmente en Flandes. Sin embargo, también hay bastantes estudios que tienen un ambiente más internacional, en los que saber inglés es suficiente.

    ¿Cómo llevas el idioma?
    Es muy difícil. Llevo tres años aprendiéndolo y me defiendo bastante bien pero todavía me cuesta.

    ¿Cómo son las condiciones laborales en Bélgica? ¿Notas mucha diferencia con España?
    En ambos sitios los arquitectos solemos ser autónomos y cobramos por horas o por obra. Es cierto que aquí gano más de lo que podría hacerlo allí, pero también pago más impuestos y el nivel de vida es más alto. Por otra parte, creo que en Bélgica, o al menos en Flandes que es lo único que conozco, son más respetuosos con la legislación laboral de lo que lo son en España.

    ¿Piensas volver?
    De momento no. Estoy muy contenta y me veo aquí todavía por un tiempo. Aun así, tengo que reconocer que echo mucho de menos Madrid, y España en general. Nuestra forma de vida y carácter son diferentes al de los flamencos; ellos viven más «hacia dentro» y son más introvertidos. Y aquí no hace tan buen tiempo como en España y eso limita a la hora de hacer más vida de calle (aunque en cuanto sale el sol esta todo el mundo fuera, hay muchas actividades y festivales durante todo el verano). Pero por otra parte, esto les hace tener más tiempo para sus hobbies: tocar instrumentos, actuar, pintar, hacer deporte, arreglar bicis, reformar la casa, etc. Así, el ambiente cultural y artístico está muy desarrollado. Se mueven muchas cosas en el mundo del diseño y el arte, y la gente tiene muchas inquietudes y las desarrolla desde muy joven.

  • Carlos Corts, consultor en Bruselas: “Aquí hay mucha competitividad, pero más oportunidades laborales que en España”

    carlos-cortsLa mayoría de los empleos y de las empresas en Bruselas giran en torno a la Unión Europea y sus políticas. Esto es lo que le llevó a Carlos Corts, un utrerano de 29 años, a hacer prácticas en la capital europea en el año 2012 y a no quererse marchar ya de esta ciudad. Licenciado en Traducción e Interpretación por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, Corts, quien también cuenta con dos másteres en Relaciones Internacionales por la Universidad Internacional de Andalucía y en Estudios Europeos por la Universidad de Hamburgo, trabaja actualmente en la consultora Schuman Associates, que tiene más de 20 años de experiencia en la financiación europea y los asuntos públicos. Además, la formación es fundamental para este joven y por ello acaba de comenzar a cursar el grado de Derecho por la UNED.

    En esta entrevista conocemos su trayectoria por Bruselas…

    ¿Cuánto tiempo llevas en Bruselas?

    Llegué a Bruselas en 2012 para trabajar de prácticas con una eurodiputada alemana del Parlamento Europeo en las comisiones de presupuesto y de control presupuestario. Fue una experiencia muy positiva en la que, a pesar de la gran carga de trabajo que tenía, obtuve una visión cercana de cómo se trabaja en el Parlamento Europeo y adquirí un conocimiento profundo sobre la financiación europea que me está resultando útil en mi trabajo actual.

    ¿Fue difícil conseguir esas prácticas?

    Fácil no fue, pero, como sabía que conseguir un contrato fijo desde el principio era casi imposible, comencé por buscar prácticas. Opté por escribirles emails a más de 300 eurodiputados, cuyos correos electrónicos aparecen en la página web del Parlamento Europeo, para ser becario de sus comisiones de trabajo. Por cierto, ningún español me contestó.

    ¿Qué hiciste después?

    Tenía claro que me quería quedar en Bruselas por lo que empecé a buscar otras ofertas a la vez que seguía en el Parlamento y conseguí otras dos prácticas, unas remuneradas y otras no. Los tres primeros meses tras mi experiencia en el Parlamento Europeo trabajé en ISS Europe – filial  del banco Morgan Stanley Capital International (MSCI) y, posteriormente, también fui becario en el International Crisis Group. A la misma vez seguía enviando currículums y al final me llamaron de Schuman Associates que es donde trabajo desde el año 2013.

    ¿A qué te dedicas ahora?

    Schuman Associates es una consultora internacional que tiene presencia tanto en Bruselas como en el resto de Europa y se dedica al asesoramiento sobre los programas de financiación de la Unión Europea. Concretamente yo me dedico a asesorar a los clientes sobre programas de cooperación al desarrollo en África y el resto del mundo y de I+d+i , como el Horizonte 2020. Es un trabajo dinámico y enriquecedor en el que tengo contacto de primera mano con los clientes y trato tanto con el sector público de la UE, como con el privado de las empresas.

    ¿Qué es lo que te gusta de trabajar en Bruselas?

    Aquí el trabajo gira en torno a la Unión Europea y esto prácticamente no existe en España con la intensidad con la que se da aquí. Es cierto que en Bruselas hay mucha competitividad pues hay muy buenos profesionales de todo el mundo y eso te hace esforzarte más. Sin embargo, también pienso que aquí, a pesar de la competencia, hay más oportunidades. Además, hay una diferencia abismal entre las condiciones laborales de aquí y las de España.

    ¿Qué tal el salario?

    Si bien es cierto que en Bruselas el nivel de vida y los precios son más altos que los de Sevilla, mi sueldo de aquí no lo cobraría en España. Puedo mantenerme solo en un piso, me voy de viaje, vivo bien y además a final de mes ahorro.

    ¿Te planteas volver a España a corto plazo?

    No. Echo de menos a mi familia y a mí amigos, pero tal como está el país ni me planteo volver de momento. Estoy contento con mi trabajo en Bruselas y creo que me estoy desarrollando más rápido como profesional que si lo hiciera en Sevilla. Como te decía, además, en España no hay este tipo de empresas orientadas a la Unión Europea.

    ¿Qué consejo le darías a los lectores de Empleo Belux que están buscando trabajo?

    Acudir a ferias de trabajo las cuales son muy habituales en Bruselas. Extender la red de contactos a través del networking. Perseverancia a la hora de mandar currículums y tener una mentalidad abierta y positiva en cualquier ámbito profesional.

     

  • Españoles en Bruselas: cuatro casos de éxito en la búsqueda de empleo

    “¿Dónde quiero trabajar? ¿Debería enviar mi CV a esa empresa? ¿Cuánto tiempo necesito para encontrar trabajo?” Ésas tres preguntas y muchas otras más rondan por la cabeza de los jóvenes cuando intentan conseguir un empleo. Contar con el apoyo y la atención de alguien para organizar sus ideas en el proceso de búsqueda es más importante de lo que parece. Conocedores de ello son Daniel Jiménez, Leonor Echevarría e Itxaso Ciordia, que durante varios meses asistieron a las sesiones de coaching personalizadas impartidas por Ramón López y enmarcadas en el Programa Jóvenes BeLux. No sin esfuerzo, estos tres jóvenes encontraron un trabajo en el que ahora están a gusto. A Miriam Guillén, por su parte, el portal web de este programa le permitió tener el puesto de trabajo que hoy ocupa.

    Daniel Jiménez en su despecho de trabajo de la think tank EIPISA.

    “Estuve unos meses de prácticas en la Delegación de Castilla La Mancha en el Comité de las Regiones, pero parte de mi beca la tenía que desarrollar en España y renuncié a ella porque me quería quedar en Bruselas”, cuenta Daniel Jiménez. Este guadalajareño de 27 años tardó sólo diez días en encontrar un nuevo empleo y ahora trabaja como investigador en la think tank EIPISA. “Investigo sobre temas de geopolítica, terrorismo, refugiados…”, comenta. Jiménez explica que se siente afortunado de estar en Bruselas, pues en España no hay muchas organizaciones que se dediquen a los aspectos que trata su organización.

    Este joven asistió a dos sesiones de coaching del Programa Jóvenes. “Ramón López me ayudó, sobre todo, a mejorar la presentación de mi CV”, cuenta y añade que el coach le aconsejó a hacer algunos cambios en los que él no había reparado, pero que resultaron pertinentes para mejorar la visibilidad de su experiencia anterior.

    Leonor Echevarría recibió en sus visitas al coach otros consejos que le ayudaron a dar el paso que le faltaba para montar su propia consultoría. “Al principio tenía miedo, pero, trabajando en mi autoestima, Ramón me ayudó a confiar en las posibilidades de éxito y al final la idea que tenía en mi cabeza se materializó”, explica. Ahora Echevarría dirige desde enero su consultora LE EU Affairs, de asuntos europeos y asegura que “aunque hemos tenido momentos difíciles, poco a poco vamos remontando”.

    Itxaso Ciordia cambió Bélgica por los Países Bajos y actualmente trabaja en La Haya. En Bruselas era project manager y se dedicaba a asuntos europeos, pero consciente de que su contrato se iba a terminar, decidió buscar un nuevo empleo en Holanda para, de esta forma, poder estar con su pareja. “Ramón me ayudó muchísimo. Sobre todo, a ser más insistente y hacer follow up”, reconoce la almeriense de 34 años. “Las sesiones de coaching me parecen una iniciativa genial, ya que ayuda mucho que alguien te escuche y te aconseje personalmente cuando estás buscando trabajo”, indica.

    «Ayuda mucho que alguien te escuche y te aconseje personalmente cuando estás buscando trabajo», Itxaso Ciordia.
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    Miriam Guilén, de 22 años, trabaja desde hace cuatro meses en el despacho de abogados Uría.

    Un caso diferente al de los tres anteriores es el de Miriam Guillén. Esta antigua becaria de la Cámara Oficial de Comercio en Bélgica y Luxemburgo, tras sus cuatro meses de prácticas, no se planteaba seguir en Bruselas. Sin embargo, la joven de 22 años que en junio terminó su grado en Asistencia de Dirección por la Universidad de Navarra encontró a través de la página web de Empleo BeLux una oferta que se ajustaba a su perfil. “La solicité pensando que no me iban a coger y aquí llevo desde junio”, explica. Guillén trabaja como asistente en el despacho de abogados Uría Menéndez y se enorgullece de poder estar adquiriendo experiencia en ese bufete.

    Estos cuatro testimonios reflejan que encontrar trabajo en Bruselas es difícil pero no imposible. Como ellos, desde el año 2014 alrededor de 260 jóvenes españoles se han beneficiado de las sesiones de coaching enmarcadas en el Programa Jóvenes BeLux y un 51,6% encontró trabajo durante las mismas o en los meses inmediatos.