Categoría: Empleo

  • Cuatro de cada seis empresas tecnológicas tienen problemas para encontrar personal cualificado

    El sector de tecnologías de la información y comunicación creó 150.000 nuevos empleos en 2017. Sólo un 3,9% del empleo en el sector TIC proviene de la rama de fabricación.

    La implantación de las últimas tecnologías, la digitalización y el desarrollo de la presencia en internet han impulsado la creación de nuevos puestos de trabajo en los sectores del área digital. Sin embargo, para las empresas españolas no es tan fácil. Son muchas, la mayoría, las que tienen difícil cubrir esos puestos de trabajo. Según un estudio publicado por CEAC, el 63% de las empresas del sector de tecnologías de la información y comunicación (TIC) en España “tiene problemas a la hora de encontrar personal cualificado“. Para solucionar este problema, en su opinión, «los centros de formación han de ofrecer candidatos aptos para lo que el mercado laboral requiere”. Casi la totalidad del empleo en el sector TIC se concentra en la rama de servicios (96,1%) y sólo un 3,9% proviene de la rama de fabricación. Dentro de los primeros, el empleo deriva en su gran mayoría de las actividades tecnológicas, concretamente un 69,3%, destacando el sector de la informática, mientras que las empresas de telecomunicaciones acaparan el 19,5% del personal. La digitalización ha supuesto el aumento de las vacantes laborales de hasta un 10% para los profesionales especializados en las nuevas tecnologías, lo que se traduce en unas 150.000 contrataciones, según datos de CEAC. El personal ocupado del sector TIC ascendió a 471.860 personas en el año 2017, un 14% más que en 2016 y se espera que aumente a finales de 2018. Este incremento genera en las empresas “una alta expectativa en cuanto a la contratación de nuevo personal” y además el 95% de los profesionales del sector está abierto a la contratación debido del aumento de las oportunidades de empleo.

    Fuente: 20minutos

  • El empleo en el sector de la alimentación sigue creciendo

    Conservas de pescado y marisco

    • El empleo en esta industria representa un 2,1% del total en España y crecerá un 1,5%.
    • La tecnología y los cambios en los hábitos de consumo tienen su impacto en el empleo.

    El empleo en el sector de la alimentación crecerá a un ritmo del 1,5% interanual en los próximos cuatro años, según las previsiones de Adecco. El impulso llegará de los cambios en la industria, fundamentalmente tecnológicos y legislativos.

    El empleo en esta industria representa ya un 2,1% del total en España, frente al 0,6% del año anterior, un incremento de 1,5 puntos porcentuales en tan sólo doce meses. El conjunto de actividades que integran el sistema agroalimentario supone ya una aportación a la economía nacional que supera el 2,7% del PIB y el 16,8% del Valor Agregado Bruto (VAB) de la industria.

    Los empleos más demandados

    Los perfiles más demandados en la alimentación son:

    • Técnicos de mantenimiento
    • Personas encargadas de la carga y descarga
    • Carretilleros
    • Encargados del mantenimiento correctivo y de la maquinaria
    • Nutricionistas de la industria alimentaria (para laboratorios de control de calidad o departamentos de investigación, desarrollo e innovación)

    El sector alimentario solicita profesionales de 32 años de media, edad que ha ido descendiendo. Así, el mayor grueso de ofertas de empleo se concentra en los candidatos de entre 26 y 30 años, que conforman el 34,9% del total, y en las edades comprendidas entre los 21 y 25 años (30,4%). Al igual que en otros sectores, los mayores de 46 años son los más perjudicados.

    La apuesta por la tecnología también se ha notado en el sector de la alimentación, ya que ha derivado en una mejora de la calidad de los alimentos y una mayor disponibilidad de productos frescos. Sin embargo, esta evolución también ha obligado a una mayor formación por parte de los trabajadores que han tenido que aprender a manejar ciertas tecnologías.

    El informe desvela que los cambios en los hábitos de consumo están impactando también en el empleo, ya que empiezan a emerger empresas de productos ecológicos que son más exigentes con el personal y las firmas de alimentación apuestan por lanzar nuevas líneas de productos enfocados a estos nuevos consumidores, lo que impulsa la creación de nuevos trabajos.

    Por último, la demanda de estos profesionales cualificados ha crecido dentro del sector alimentario, por lo que la solicitud de estudios universitarios se ha elevado en los últimos años. Así, los grados de ciencia y tecnología de los alimentos y el de nutrición humana y dietética son los más demandados, junto a los de endocrinología y nutrición.

    Fuente: 20 Minutos

     

  • Estas son las profesiones más demandadas

    Las empresas buscan, muchas veces sin éxito, oficios manuales cualificados como electricistas, carpinteros o albañiles

    La reactivación de la vivienda ha hecho que los albañiles sean, de nuevo, perfiles deseados por las empresas

    España registra más de 3 millones de parados pero las empresas muchas veces tienen que dejar vacantes puestos de trabajo porque no encuentran los perfiles adecuados. El estudio «ManpowerGroup Solucionar la Escasez de Talento» explica que los perfiles más demandados por las empresas requieren formación técnica superior y no siempre exigen un grado universitario. Es el caso de electricistas, carpinteros, soldadores, albañiles, yeseros,fontaneros o albañiles. Todos son oficios manuales cualificados difíciles de encontrar en España.

    Técnicos y profesionales

    En segundo lugar, en el ranking, se sitúan los técnicos (técnicos de producción, operaciones y mantenimiento). Este perfil ha aparecido en todas las ediciones del estudio que ha realizado ManpowerGroup (excepto en 2015) y siempre entre los cinco primeros puestos. En tercer lugar, figuran los profesionales (jefes de proyectos, abogados e investigadores). Cierran la clasificación de los 10 perfiles más difíciles de encontrar en España: conductores, perfiles IT, auditores y analistas financieros; comerciales, ingenieros, operadores y ejecutivos.

    A nivel global, una de cada cuatro empresas asegura que encontrar los perfiles demandados es cada año más difícil. En los últimos diez años, los oficios manuales cualificados, comerciales, ingenieros, conductores, y técnicos han sido los cinco perfiles más difíciles de encontrar.

    Falta de experiencia y habilidades

    ManpowerGroup asegura que a medida que las empresas se transforman, encontrar candidatos con la combinación correcta de habilidades técnicas y competencias sociales es más importante que nunca, aunque precisa que también es más difícil. Así, el 29% de las compañías aseguran que la principal razón por la que no puede encontrar el talento que necesita es por la falta de experiencia; mientras que otro 29% asegura que el motivo es que los candidatos carecen de las habilidades técnicas necesarias.

    Fuente: 20 Minutos

  • España necesitará en 2020 tres millones de profesionales de ciencias, matemáticas y tecnología

    La cifra llega en Iberoamérica a 15 millones de profesionales en los próximos tres años. Según Fundación Telefónica, el 90% de empleos exige ya cierto nivel de capacidades digitales.

    España necesita profesionales de las ciencias, las matemáticas y la tecnología; millones de ellos. En concreto, nuestro país necesitará en 2020 tres millones de profesionales con conocimientos STEM (iniciales en inglés de Science, Technology, Engineering and Mathematics). Lo asegura el presidente de Fundación Telefónica, César Alierta. En la XXXIV Academia Europea de Jaca, en su ponencia titulada ‘La importancia de hacer real un mundo digital’, Alierta ha afirmado que esta cifra se elevará en Iberoamérica hasta demandar quince millones de profesionales en los próximos tres años. Pero es optimista «porque la revolución digital va a representar un impresionante crecimiento». Según el presidente de Fundación Telefónica, «un incremento del 10% en la digitalización de la economía podría aumentar en un 40% el PIB per cápita». Ha citado el Informe sobre los Avances Digitales en Europa 2017, que indica que el 90% de los empleos exige ya al menos cierto nivel de capacidades digitales. Alierta ha recordado que «la digital constituye una de las ocho competencias clave en el ámbito del aprendizaje permanente, fundamentales para las personas en una sociedad basada en el conocimiento». Sin embargo, «a día de hoy, y debido al desequilibrio existente entre la oferta formativa y las demandas del mercado de trabajo, existe una brecha de perfiles digitales no cubiertos en el mundo». La forma que entiende Fundación Telefónica de reducir esta brecha que puede producir la revolución digital es «ofrecer formación y educación digital en conocimientos y competencias digitales en todas las etapas de aprendizaje a lo largo de la vida». El objetivo último es que nadie se quede fuera de la revolución digital. Los proyectos de Fundación Telefónica En este sentido, se ha referido a ProFuturo, proyecto impulsado por Fundación Telefónica y Fundación Bancaria ‘la Caixa’ que lleva la educación digital a niños y niñas de entornos vulnerables, reduciendo la brecha educativa, y que ha beneficiado ya a alrededor de 5,8 millones de niños y niñas de 23 países de Latinoamérica, África y Asia. ProFuturo tiene como objetivo favorecer a más de doce millones de niños para 2020. También ha citado Scolartic, la plataforma online de formación a docentes con más de 600.000 profesores registrados y que ha incorporado las materias de robótica, programación e impresión 3D al currículo escolar, formando al profesorado y aportando recursos didácticos. El programa ‘Conecta Empleo’ de Fundación Telefónica ha formado a 53.000 personas en España y a 310.000 en Europa y Latinoamérica. Otro dato destacable del programa de empleabilidad de la Fundación es su tasa de inserción laboral, que en España se eleva a un 60% en el caso de los cursos presenciales. Por esta razón a lo largo del año académico 2018-19 Fundación Telefónica lanzará un centenar de cursos presenciales y medio centenar de MOOC (Massive Online Open Courses).

    Fuente: 20 minutos

  • Data Science: Una profesión cada vez más demandada

    Científico de datos: prepárate para una de las profesiones del futuro

    • El avance de la tecnología y las nuevas necesidades socioeconómicas han puesto de manifiesto la importancia de los datos y de profesionales que sepan manejarlos.
    • Te mostramos cómo puedes formarte para desarrollar una de las profesiones del futuro, a través de las carreras universitarias y posgrados ofertados en España.
    • Como dicen los expertos, los datos son el petróleo del futuro y muchos visionarios ya están aprovechando la rentabilidad de este campo.

    Hablar de Data Science, procesamiento de datos, Big Data, hace escasamente unos meses, nos parecía algo ajeno y enfocado a expertos en el campo tecnológico.

    Pero, si algo nos está demostrando la innovación tecnológica y la era digital, es que están surgiendo recursos y competencias que dirigirán el futuro de cualquier empresa o institución, y que ya están comenzando a emplearse.

    Hemos hecho referencia a que ya hay estadísticos en los cuerpos técnicos de los equipos de fútbol, con el objetivo de aplicar los datos recogidos en los partidos y entrenamientos, para mejorar el rendimiento de los futbolistas y de las estrategias de juego.

    También hemos comentando que el futuro de la Universidad, y del provecho que saque de todos los datos que posee, depende de su aperturismo para integrar este rol profesional en la dirección académica y emplear el Learning Analytics para mejorar la experiencia formativa que proporcionan.

    Por tanto, la Ciencia de Datos es algo que se está implementando en todos los aspectos cotidianos y, por este motivo, da paso a nuevas profesiones con altas expectativas de crecimiento.

    ¿Qué se hace en la Data Science?

    Se trata del ámbito científico que se dedica a analizar, procesar e interpretar grandes bases de datos, comenzando por usar herramientas que permiten la gestión de bases de datos enormes, y continuando por el empleo de algoritmos y fórmulas que faciliten su procesamiento e interpretación, de manera que se extraiga información de valor y rentable.

    Como indica uno de los expertos en este campo, Josh Wills, es un perfil profesional que reúne los mejore conocimientos de programación y estadística y su mejor competencia es saber cómo usar técnicas y programas que permitan procesar datos.

    Muchas empresas ya poseen gran cantidad de datos —solo hay que pensar en las redes sociales o en las ecommerce que empleamos— y ahora solo falta que sean capaces de trabajar con esos datos para mejorar sus negocios y adelantarse a futuros escenarios.

    ¿Cómo puedo ejercer esta profesión?

    Actualmente, la demanda de este perfil supera al número de profesionales capacitados para llevar a cabo estas tareas.

    Estadísticos, matemáticos y programadores son los perfiles profesionales que poseen las competencias necesarias y que pueden optar a posgrados y másteres para especializarse en el tratamiento de datos.

    Muchos de los profesionales actuales se han formado de forma autodidacta y, aunque aun no existan carreras universitarias específicas, decantarse por grados como las Matemáticas, la Estadística o la Ingeniería Informática es un buen comienzo para ser un científico de datos.

    Fuente: Universia España

  • Salida profesional o vocación, ¿qué carrera elegir?

     

    • Existen muchas carreras vocacionales, en las que es importante que el estudiante se sienta motivado y disfrute con lo que hace.
    • Las oportunidades laborales y la vocación profesional son los dos factores más importantes a la hora de que los estudiantes decidan su futuro, por lo que deben aprender a valorar y reducir la incertidumbre en su decisión.
    • La presión social y la tradición familiar suelen influir a la hora de decidir una carrera, pero recuerda que cada decisión debe ser libre, autónoma y tomada según tus criterios.

    Durante los años de colegio e instituto, los alumnos realizan diferentes pruebas de aptitud, test de inteligencia y un análisis constante de su rendimiento, con la idea de que toda esa información sea la base para decidir, qué carrera o profesión deberían desarrollar en un futuro.

    Evidentemente, es algo confuso que un alumno antes de los 14 años tenga segura cuál es su vocación o le haya dado tiempo a informarse sobre las oportunidades laborales que le pueden ofrecer unas carreras u otras.

    Pero a pesar de ello, durante ese periodo de tiempo ya deben de decidir su orientación formativa y por lo menos, tener más o menos claro, en qué rama del conocimiento le gustaría desarrollar su futuro profesional.

    Entonces, ¿qué factores pueden ayudar a tomar una decisión y decidir una carrera profesional?

    Competencias

    Es lo que intentan medir los test comentados anteriormente y en el aspecto que debe de insistir la enseñanza, por encima de la asimilación de conceptos y la superación de exámenes.

    Si un alumno conoce cuáles son sus fortalezas y debilidades, qué se le da bien y en qué destaca, verá más clara su vocación y cómo sacar provecho de ello para mejorar sus oportunidades laborales.

    El aprendizaje activo, inmersivo y autónomo pretende conseguir esto, que el desarrollo de competencias de poder de decisión y autoconocimiento a cada estudiante.

    Información

    Aunque la elección se realice de forma muy temprana y aun quede tiempo para llegar a la Universidad y conseguir la titulación, no es pronto para que el alumno se vaya familiarizando con el entorno laboral, lo que supone ejercer una profesión y, sobre todo, todo lo que necesita hacer para llegar a ese objetivo.

    Durante estos años, la influencia del entorno y de los medios es lo que hace que muchos decidan una carrera vocacional, pero sin conocer que más les ofrece el mundo laboral, acorde a sus competencias e intereses.

    Motivación

    Además de saber en qué se es bueno y qué habilidades se tienen más desarrolladas, no hay que dejar de lado aquello que inspire y anime a cada alumno a evolucionar y seguir creciendo.

    Despertar el interés es un paso crucial durante la educación, de manera que el alumno se anime al autodescubrimiento y conozca, de forma más profunda, su vocación y cómo puede usar sus competencias para convertirlas en una profesión y en un empleo.

    Lo que ahora puede ser una habilidad o un interés vocacional, con la formación adecuada se puede convertir en verdadero talento.

    Fuente: Universia

     

     

     

     

     

     

     

  • Tres de cada cuatro millennials creen que necesitarán formación adicional para avanzar en su carrera profesional

    Millennials

    Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los jóvenes menores de 25 años cuentan con menos probabilidades de trabajar que los adultos. Tanto que tres de cada cuatro millennials creen que necesitarán formación adicional para avanzar en sus carreras profesionales. Este 15 de julio la Organización de Naciones Unidas celebra el Día Mundial de las Habilidades de los Jóvenes.

    Nacidos entre 1981 y el año 2000, se les conoce como una de las generaciones más preparadas en cuanto a educación formal se refiere. Sin embargo, aseguran desde Udemy, con ello no es suficiente. Los millennials han llegado al mercado laboral en un momento de incertidumbre, con una economía global interconectada, cambios tecnológicos vertiginosos y la posibilidad de tener que trabajar durante más años que generaciones anteriores.

    Según el informe `Millennials en el mercado laboral 2018′ desarrollado por esta plataforma global de formación, el 73% de los millennials cree que necesitará formación adicional para poder desarrollar una verdadera carrera profesional. Así, casi 9 de cada 10 de ellos confían en su capacidad de adquirir nuevas habilidades y aprender nuevas tecnologías.

    Además, 6 de cada 10 millennials sienten que los empleadores tienen expectativas poco razonables sobre las habilidades y la experiencia que los jóvenes deberían aportar al llegar a un trabajo y el 67% cree que hay una brecha entre lo que son capaces de hacer y lo que los empleadores esperan que estén capacitados para realizar.

    Para avanzar en un entorno cada vez más digital, el desarrollo de habilidades tecnológicas es clave, pero las capacidades «blandas» o soft skills son cada vez más necesarias en el mundo laboral. Pensamiento crítico, creatividad, empatía y resolución de problemas son algunas de las habilidades que los jóvenes necesitan desarrollar para afrontar su futuro laboral en 2030, según las conclusiones del Global Education and Skills Forum.

    Los expertos coinciden en señalar sobretodo la necesidad de que los jóvenes sean capaces de mantener un aprendizaje constante a lo largo de toda la vida, ampliando el alcance de la educación más allá de los años escolares y universitarios para evitar un déficit de competencias.

    Fuente: 20 minutos

     

  • Formación o experiencia laboral: ¿qué debería priorizar en mi CV?

    El dilema al que todo recién egresado se enfrenta a la hora de buscar empleo y mejorar su currículum

    • ¿Qué puede marcar la diferencia en mi CV: el nombre de una empresa o una titulación académica?
    • Analizamos la opinión de expertos en orientación profesional y sus impresiones sobre la mejor forma de conseguir un buen trabajo.
    • No hay una respuesta general ni aplicable a todos los casos, pero estas ideas te ayudarán a dar prioridad a tu formación o a la experiencia laboral, según tus intereses profesionales.

    La forma en cómo diseñar una estrategia para completar tu CV y optar al puesto o empresa deseado es una cuestión para la que no existe una fórmula mágica, ni un solo camino válido.

    Puede que esto no te resulte alentador para seguir leyendo este artículo, pero sí que puedes descubrir qué opción puede ser la más conveniente según tu situación y el empleo que buscas.

    ¿Qué debe destacar en mi CV?

    El valor de la experiencia laboral

    Es cada vez más común que muchos reclutadores hagan la selección de candidatos de acuerdo a que sus CV reúnan ciertas palabras claves, entre ellas, nombres de empresas o puestos específicos.

    Por tanto, que en tu CV aparezca el nombre de cierta empresa puede suponer que tu CV destaque y reúnas más probabilidades de conseguir el empleo.

    El valor la formación

    Otros reclutadores y empresas prefieren fijarse en las competencias que reúnen los candidatos y en la trayectoria formativa que han seguido. Igualmente, muchas empresas aprecian que los candidatos reúnan títulos de posgrado o especialidades en los centros universitarios más competitivos en un ámbito.

    ¿Cómo tomo la decisión?

    Según la opinión de expertos en desarrollo profesional y liderazgo, lo mejor es mantener un enfoque equilibrado e intentar trabajar en ambas opciones, manteniendo un objetivo a largo plazo.

    Aunque parezca algo un poco complicado, lo ideal es intentar combinar ambas opciones, sobre todo con las facilidades que ofrecen los másteres y cursos online destinados para profesionales, cuyo horario es más flexible.

    Lo importante es que, en cada decisión, uno debe preguntarse si ese trabajo o competencia en las que se quiere trabajar nos va a ayudar a alcanzar las metas profesionales que nos hemos fijado.

    Por otro lado, a la hora de valorar las ofertas de empleo, es normal que surjan dilemas sobre hacia qué puesto o empresa te quieres enfocar.

    Por ejemplo, según tu preparación y experiencia laboral, quizás, seas el perfil junior perfecto para una gran multinacional, con expectativas a largo plazo de ascenso profesional. Pero, al mismo tiempo, puede que seas el candidato perfecto para un puesto senior en una startup o negocio más pequeño, pero en pleno crecimiento.

    Y en este caso, ¿cuál es la mejor opción? Ambas son muy buenas opciones y su valoración dependerá de otros factores:

    • Expectativas de crecimiento profesional.
    • Tareas de las que serás responsable.
    • Remuneración y prestaciones.
    • Identificación con los valores y la cultura de la empresa.

    Hagas lo que hagas, apuesta por tu decisión y saca el máximo provecho de esa experiencia.

  • ¿Se puede ser más flexible?

    Una cualidad que los expertos coinciden que vale la pena potenciar es la capacidad de adaptación.

    Todos los días, Leonard Mlodinow se marca pequeños retos personales, como por ejemplo pedir el plato menos recomendado del menú de un restaurante. El autor de Elástico: Pensamiento Flexible en un Mundo en Constante Cambio, explica que es un truco que le ayuda a desarrollar su curiosidad, aunque siempre suele pedir platos originales en los restaurantes. Otra estrategia consiste en emprender una conversación con un desconocido, pedirle su opinión y escuchar atentamente sus respuestas: «Es un excelente ejercicio mental para salir de la burbuja», explica. A los amigos y compañeros de trabajo, les aconseja un programa de retos para desarrollar la curiosidad y aumentar la flexibilidad. Este aspecto es importante porque «los profesionales de todas las áreas deben saber adaptarse a las nuevas circunstancias».

    Ahora que las tecnologías están transformando los sectores y los empleos -en algunos casos eliminándolos- por la automatización o la inteligencia artificial, es casi imposible predecir cuáles serán las habilidades que necesitaremos en el futuro. Sin duda, una cualidad que los expertos coinciden que vale la pena potenciar es la capacidad de adaptación. Así pensaba Henry Levin, catedrático de Economía de la Universidad de Columbia. En 2012, escribió un ensayo titulado La importancia de la capacidad de adaptación, en el que explicaba que la visión tradicional del papel de la educación para incrementar la productividad consistía en ayudar a los estudiantes a dominar ciertas habilidades. En opinión de Levin, esto ha cambiado, concediendo más importancia en la capacidad de los empleados de adaptarse.

    Pero, ¿puede cualquier persona aprender a ser flexible? Bradley Staats, autor de Nunca dejes de aprender: Reinvéntate y Prospera, cree que todo el mundo puede como mínimo desarrollar la flexibilidad: «Aprender es una actitud. Podemos cambiarla. Unas personas tienen mayor potencial que otras en este sentido», asegura.

    En su opinión «cuanto más tiempo pasa una persona en una empresa o en un trabajo, más posibilidades hay de que pierda el sentido de la curiosidad». Staats recomienda asumir riesgos y hacer preguntas estúpidas: «Ahí es donde reside el aprendizaje», sostiene. También recomienda escribir reflexiones a diario sobre la jornada laboral porque, en primer lugar, solemos saber más de lo que pensamos y, «al escribir, integramos nuestro conocimiento y aprendemos» .

    En segundo lugar, «somos incapaces de ver los problemas que necesitan atención para empezar a solucionarlos. La inteligencia emocional ayuda a los trabajadores a adaptarse», explica Jochen Menges, profesor de Cambridge Judge Business School. Según Menges, «el cambio suscita respuestas emocionales pero, ¿cómo gestionar esas emociones? Podemos quejarnos de los cambios, pero no vamos a conseguir evitarlos. Es importante ser consciente de las reacciones, detenerse e intentar gestionarlas lo mejor posible».

    Rachael Chong, fundadora de Catchafire, una plataforma online que pone en contacto a voluntarios con ONG, sentencia que «el temor es el principal motivo para la falta de flexibilidad» . Esta exbanquera fomenta la flexibilidad entre sus empleados, poniéndolos en situaciones en las que salen de su zona de confort. Chong cree que «lo importante es contar con unos empleados flexibles, capaces de abordar nuevos retos en lugar de que intenten ser flexibles por el simple hecho de serlo».

    René Durazzo, asesor de ejecutivos, subraya que a veces se califica de poco flexibles a los empleados si se resisten a las transformaciones, pero el verdadero problema es cómo presentan el cambio: «Lo que puede parecer un problema del empleado frente a la novedad puede convertirse en un fallo a la hora de presentar esa transformación», añade.

    Fuente: Expansión

  • ¿A menor edad hay más oportunidades de crecer laboralmente?

    • Tres de cada cuatro españoles cree que los jóvenes tienen más oportunidades de promoción.
    • El 86% opina que un equipo con trabajadores de distintas edades genera «más ideas y soluciones».

    ¿A menor edad hay más oportunidades de crecer laboralmente? El 75% de los trabajadores españoles considera que sí, que los empleados más jóvenes tienen más oportunidades de crecimiento que los que tienen más edad.

    Es lo que asegura la última oleada del estudio Randstad Workmonitor del segundo trimestre del año, elaborado a partir de 13.500 encuestas. Así, de todos los países encuestados, España se sitúa como el que más percepción tiene de que a menor edad hay más oportunidades de crecer laboralmente, solamente superado por China (87%).

    En concreto, España se sitúa 15 puntos por encima de la media europea (60%), seguido de países como Grecia (72%) o Reino Unido (66%). A más de diez puntos porcentuales de España se encuentran Noruega, Países Bajos y Alemania, donde el 62% de los encuestados considera que a menor edad las oportunidades de promoción son mayores.

    Por detrás de las fronteras europeas destacan la tasa de personas que tienen este mismo pensamiento en Estados Unidos (67%) o en Australia (63%). Por el contrario, por debajo de la media europea, se han situado Luxemburgo (52%), como el país en el que menos trabajadores creen que los ocupados jóvenes tengan más opciones de crecimiento, le siguen Portugal (51%), Austria (52%), Dinamarca (58%) y Bélgica e Italia (59%).

    El estudio de Randstad también pone de relieve que a menor formación más se percibe que la edad influye en el crecimiento laboral. En concreto, el 82% de los encuestados con formación básica cree que los jóvenes tienen más oportunidades de crecimiento, siendo el grupo de trabajadores con mayor porcentaje.

    Por otro lado, el informe subraya que los diferentes grados de experiencia, conocimientos y de estilos de comunicación existentes en los entornos laborales motivados por las diferentes edades hacen que el ambiente de trabajo sea «más rico y productivo».

    El 86% de los entrevistados considera que gracias a tener un equipo creado por trabajadores de distintas edades surgen «más ideas y soluciones innovadoras». De hecho, hasta un 88% cree que la colaboración entre generaciones es «mutuamente beneficiosa».

    Fuente: 20 minutos