Categoría: Empleo

  • Lo que nunca debes decir en tu primera entrevista de trabajo

    Comienza por no mentir en una entrevista y mantener los nervios a raya

    • Los errores en una entrevista laboral pueden determinar tu posición en el proceso de selección y complicar que consigas el trabajo.
    • Sigue estos consejos para hacer una buena entrevista de trabajo y evitar los errores más comunes.
    • Muchos de los errores en una entrevista laboral son fruto del nerviosismo, por lo que mantén la calma, respira hondo y demuestra que te mereces el trabajo.

    El primer objetivo en tu búsqueda de trabajo debe consistir en llegar a cerrar una cita con el reclutador, de manera que puedas aumentar tus probabilidades de conseguir el trabajo y de mostrar cómo puedes usar tus competencias para beneficiar a la actividad de la empresa.

    La situación actual del panorama laboral, que se caracteriza por la saturación, la competitividad y la necesidad de exponer un valor diferencial, es crucial conseguir llegar a la entrevista laboral y, una vez en ella, no cometer errores que puedan echar a perder tal oportunidad.

    En muy poco tiempo te puedes jugar mucho, si el trabajo realmente es de tu interés. Debes recodar que los reclutadores son expertos en evaluar candidatos profesionales en poco tiempo y saben hacer las preguntas necesarias para descubrir la valía del entrevistado y si su perfil coincide con la cultura de la empresa.

    Errores en una entrevista laboral

    Aunque no lo creas, es más fácil de lo que crees cometer errores en una entrevista laboral, fruto del nerviosismo o la falta de práctica. Para evitar tal situación, estos consejos pueden ayudarte a hacer una buena entrevista, no cometer errores y a superarla con éxito.

    1. No mientas

    Comienza por ser honesto en tus respuestas y mostrarte tal como eres.

    Sobre todo, sobre tu experiencia, formación o competencias. Tampoco hagas falsas promesas o asegures cumplir retos que no podrás asumir.

    2. No hables mal de tus antiguas empresas

    Criticar a antiguos compañeros, jefes y empresas en las que has trabajado en una entrevista de trabajo no suele causar buena impresión.

    3. No hables de dinero

    Hasta el final de la entrevista en la ronda de tus preguntas o cuando saque el tema el entrevistador, evita hacer preguntas sobre tu salario, beneficios, horario,…

    4. Hablar más de la cuenta

    Es una entrevista, así que ofrece respuestas no muy largas, concisas y donde respondas a lo que te pregunten.

    Es bueno que cuentes casos reales que has vivido, pero sin extenderte mucho o querer manejar la conversación.

    5. Ocultar datos personales relevantes

    Omitir detalles o falsearlos para mostrar otra imagen pueden volverse en tu contra y acabar causando que desconfíen de ti.

    Si quieres evitar un mal rato en un futuro, mejor cíñete a la realidad.

    Es importante que te vendas bien, pero todo en su justa medida y sin ser demasiado vanidoso.

    6. No busques su aprobación

    Y, por supuesto, si te ocurra preguntar al final si ha ido bien o si has conseguido el trabajo.

    Es poco prudente y mejor preguntar sobre detalles del proceso de selección o la cultura de la empresa.

    La experiencia te irá enseñando más consejos y todo lo que puedes aprender de las entrevistas laborales. ¡Suerte!

    Fuente: Universia España

  • ¿Qué empleos son los que más vacaciones tienen?

    Algunos profesionales tienen la ventaja de disfrutar de más días de vacaciones

    Los trabajos en remoto facilitan la movilidad y flexibilidad laboral de muchos empleados

     

    • Existen algunas profesiones en las que es más fácil disfrutar de vacaciones o juntar días para poder viajar.
    • España es de los países europeos con más vacaciones, pero también el que presenta una menor cantidad de puestos de trabajo flexibles o en remoto.
    • Puestos a pensar en el trabajo ideal, seguramente muchos de nosotros incluiríamos el que tuviera muchos días de vacaciones o la facilidad de trabajar desde cualquier lugar.

     

    Sobre todo, con la llegada del verano, es normal que nos planteemos esta idea y poder tener la oportunidad de irnos de vacaciones sin negociar con nuestros jefes y el resto de compañeros.

    También es verdad que, puestos a comparar, España es el país europeo que por ley tiene regulado más días de vacaciones en los empleos. El Estatuto de Trabajadores recoge que los empleados pueden disfrutar de 30 días naturales, es decir, unos 22 días laborables de vacaciones.

    El poder contar con más o menos días de vacaciones o la facilidad para juntar días y disfrutar de fines de semana largos o de puentes es algo que depende, casi siempre, del tipo de profesión que desarrolles y de la política de cada empresa.

    De todos modos, siempre habrá profesiones y empleos es los que será más sencillo el poder disfrutar de unas buenas semanas de vacaciones, sobre todo cuando llega la temporada de verano.

    Profesiones con más vacaciones

    Profesores

    Son de los afortunados que puedes disfrutar de un mes entero de vacaciones en verano, concretamente en agosto.

    Durante el año también pueden disfrutar de semanas libres en las fechas más cotizadas, como las fiestas de Navidad o Semana Santa.

    Eso sí, siempre les costará más viajar porque sus vacaciones coinciden con la temporada alta y cabe destacar que son de los profesionales que más tiempo invierten trabajando fuera del horario de trabajo, preparando clases o corrigiendo exámenes, por ejemplo.

    Profesionales de turismo

    Suelen trabajar por temporada, por lo que el grueso de su trabajo se concentra en unos meses concretos del año.

    Eso sí, cuando trabajan tienen jornadas muy intensas, sobre todo en las fechas más cotizadas y en festivos, por lo que tienen muy difícil disfrutar de vacaciones cuando lo hace el resto de gente.

    Periodistas y escritores freelance

    Como trabajadores autónomos, más que tener el privilegio de contar con muchas vacaciones, es que su jornada tiene mucha flexibilidad y gozan de la libertad para trabajar desde cualquier punto del planeta.

    Aunque no estén siempre de vacaciones, esta libertad les facilita el poder viajar y moverse sin ataduras, solo contando con su ordenador e Internet.

    Profesiones relacionadas con eventos

    Fotógrafos de bodas, encargados de catering, … son profesionales cuyo grueso de trabajo se concentra entre abril y octubre.

    El resto del año, tienen más facilidad para viajar o tomar vacaciones cuando más les convenga y el trabajo escasee.

    Si la flexibilidad y poder viajar o disfrutar de vacaciones es una prioridad en tu profesión ideal, los trabajos freelance o en remoto siempre se adaptarán mejor a tus preferencias.

    Fuente: Universia

  • ¿Qué es una profesión regulada?

     

    Estas profesiones atienden a una normativa y es importante conocerla para el desarrollo laboral.

    • Algunas profesiones solo pueden ejercerse bajo el cumplimiento de unos requisitos y normas que pueden ser de aplicación nacional o europea.
    • Estos consejos laborales te ayudarán a conocer mejor en qué consiste una profesión regulada y cómo ejercerla.
    • Las profesiones reguladas se pueden consultar en los decretos de ley y asegurarse del cumplimiento de los requisitos exigidos.

    Muchas de las profesiones más comunes solo pueden ejercerse bajo el cumplimiento de la regulación específica que regula esta actividad.

    Se trata de profesiones que se rigen por una normativa, en el caso español, recogida en el Real Decreto 1665/1991 y a nivel de ejercicio europeo, según lo regulado en las directivas 2005/36/CE y 2006/100/CE.

    La condición básica para el ejercicio de una profesión regulada es poseer la titulación oficial que reconoce que se ha superado la formación necesaria que capacita al profesional.

    Es importante que tengas en cuenta este detalle, por ejemplo, cuando estés acabando tu carrera y quieras buscar trabajo.

    Esto es aplicable tanto a titulaciones universitarias, ciclos formativos o másteres que deberás acreditar para, por ejemplo, ejercer como abogado, ingeniero o enfermero

    Lo que pretende esta regulación es proteger ciertas actividades profesionales que exigen de ciertos conocimientos, por un lado, evitando el intrusismo y el oportunismo y, por otro lado, asentando los programas de enseñanza de las profesiones reguladas.

    En el Real Decreto puedes consultar la regulación de estas profesiones y actividades, así como confirmar si exigen tener una titulación específica, qué tipo de titulación u otros requisitos para el ejercicio.

    Junto a esto, también debes recordar que muchas actividades profesionales son reguladas por su propio colegio de profesionales y que es necesario estar adscrito para el reconocimiento profesional de sus proyectos.

    Es, por ejemplo, el caso de los arquitectos o ingenieros que para poder firmar un proyecto y dirigirlo deben estar colegiados, de manera que su labor profesional esté reconocida.

    La regulación de profesiones se recoge según los sectores de actividad y dentro de ellos las profesiones a las que hace referencia.

    Así que, si quieres ejercer alguna de estas profesiones, debes comenzar por conseguir una titulación oficial reconocida por la ley del ámbito geográfico donde quieres ejercer.

    Fuente: Universia España

  • Cómo usar las RRSS para encontrar trabajo

  • Las diez cualidades más valoradas por los seleccionadores de personal

    El compromiso, la responsabilidad o la adaptabilidad son algunos de los atributos más buscados

    El actual contexto de crisis y la entrada en vigor de la reforma laboral han cambiado por completo el perfil de candidato demandado por las empresas en nuestro país. Si bien antes se daba una gran importancia al currículum vitae del candidato y a los años de experiencia acumulados en el sector en el que se demandaba el empleo, ahora los seleccionadores de personal priorizan los valores personales que el aspirante puede aportar a la empresa.

    Según datos de Factor Humano, la consultoría de RRHH de Grupo Constant, las diez cualidades más buscadas en un candidato son:

    1. Compromiso. Con la empresa y con los proyectos en los que se trabaja.

    2. Responsabilidad. A la hora de realizar las tareas con el objetivo de optimizar la gestión del tiempo.

    3. Implicación. Con la filosofía, la misión y los valores de la empresa. Cada vez toma más fuerza la capacidad de trabajar como un equipo: ‘Si la empresa gana, ganamos todos’.

    4. Actitud positiva. Transmitir ilusión por los proyectos en los que se participa.

    5. Proactividad. Tomar la iniciativa, emprender acciones y asumir la responsabilidad de que las cosas sucedan sin dejar que el entorno influya negativamente.

    6. Adaptabilidad. Tanto al contexto coyuntural actual como a los cambios que puedan producirse a nivel interno en la empresa en función de las necesidades de ésta.

    7. Interés. Por el puesto de trabajo al que se está optando y por la empresa en sí. Buscar información sobre la empresa antes de la entrevista es una práctica cada vez más recomendada por los seleccionadores de personal.

    8. Especialización en nuevas tecnologías. En un entorno en el que Internet, las redes sociales y las nuevas tecnologías tienen tanto peso, mostrar conocimientos específicos es un punto a favor para los candidatos.

    9. Sinceridad. Mentir en el currículum vitae y en la entrevista personal puede hacernos perder una buena oportunidad de encontrar empleo.

    10. Empatía. La capacidad de mostrar cercanía y comprensión con el resto de compañeros de trabajo ayuda a crear un clima laboral favorable.

    Además, frente a la nueva tendencia de los candidatos de simplificar su currículum han aparecido los ‘currículos a la carta’, es decir, adaptados específicamente al puesto de trabajo al que se aspira en cada entrevista laboral. En este sentido, la especialización en nuevas tecnologías es una de las habilidades más tenida en cuenta por los seleccionadores y una de las más buscadas por los empresarios.

    “Las organizaciones eficientes siempre han necesitado personas cualificadas. La diferencia con respecto a hace unos años es que ahora se busca la cualificación profesional y, sobre todo, la personal”, explica Adelina Manzano, directora de Factor Humano en Grupo Constant, con más de 30 años de experiencia en consultoría y selección de personal.

    “Los empresarios españoles quieren empleados que muestren compromiso, responsabilidad, implicación, actitud positiva y proactiva y adaptabilidad a las circunstancias actuales”, afirma Manzano, quien ha realizado más de 15.000 entrevistas laborales a candidatos a lo largo de su trayectoria profesional. En este sentido, en el contexto actual adquiere cada vez más importancia la entrevista personal en la que los gestos y la actitud del candidato son fundamentales para transmitir su valía a la empresa.

    Por otra parte, Adelina Manzano considera que los candidatos no deben desanimarse en la búsqueda de empleo, sino preparar cada entrevista habiendo analizado los posibles fallos cometidos en anteriores ocasiones. “Indagar en el propio perfil para saber qué ha fallado en una entrevista es muy importante y aún lo es más preparar cada entrevista de forma específica para no volver a cometer los mismos errores. Las empresas buscan candidatos para puestos muy concretos, así que los candidatos deben ajustar su currículum a los requisitos demandados”, concluye Manzano.

    Fuente: Equipos&Talento

  • ¿Logras desconectar del trabajo en vacaciones?

    • Adecco y Randstad están de acuerdo: son los más jóvenes los que menos desconectan.
    • Sólo un tercio de los trabajadores españoles logra unir tres semanas consecutivas de descanso.

      En la playa

    ¿Consigues desconectar del trabajo en vacaciones? Dos empresas de recursos humanos se han hecho esta semana esa misma pregunta. La respuesta es que en torno a un tercio de los españoles se va de vacaciones pero no logra olvidarse del trabajo, no logra desconectar.

    Según Adecco, el 36,2% de los trabajadores españoles no desconecta del trabajo lo suficiente cuando está de vacaciones, un 1,3 puntos porcentuales más que hace un año, y el 63,8% desconecta por completo. Randstad, en cambio, calcula que el porcentaje de quienes no se olvidan de su ocupación profesional es sólo del 22,2%. O de otro modo, el 77,8% de los trabajadores dicen que consiguen desconectar del trabajo durante el periodo vacacional, 10 puntos porcentuales más que el año pasado.

    El estudio de esta última empresa de RR HH indica que los menores de 25 años son los que muestran un mayor ratio de ocupados que no consigue desconectar, con un 30,8%. Le siguen los que tienen entre 25 y 45 años (23%) y, por último, los mayores de 45 años (15,4%). En esto está de acuerdo Adecco. Son los menores de 25 años los que menos desconectan del trabajo (55,6%), mientras que la totalidad de los trabajadores mayores de 55 años afirma dejar a un lado el trabajo en este período.

    Por sexos, dice Adecco, son las mujeres las que más desconectan de su vida laboral cuando estás de vacaciones, con un 72,5% frente al 58,6% de los hombres. Entre los principales motivos por los que los trabajadores españoles no dejan a un lado su trabajo está la duración de las vacaciones.

    Quién contacta con quién

    Según Ransdtad, las razones por las que los ocupados no consiguen desconectar son diversas, pero la dificultad para poder desvincularse de temas laborales es la más esgrimida por un 49,5% de los profesionales. La comunicación con la empresa, iniciada por la propia compañía, y que no haya otra persona que se ocupe de esas funciones son la segunda y tercera razón argumentada, con un 25% y un 14,7%, respectivamente.

    Indica Adecco que el móvil y el correo corporativos son aspectos esenciales, ya que más de la mitad de los trabajadores (51,5%, dos puntos porcentuales más) asegura que consulta el correo electrónico de empresa cuando está de vacaciones. La mitad de ellos lo hace una o dos veces al día. Además, el 60,3% (+0,6%) reconoce que atiende llamadas de trabajo aun estando de vacaciones.

    El porcentaje de ocupados que afirma que no mantiene ningún contacto con la empresa durante el periodo vacacional es del 73,4%, según el informe de Randstad, al igual que la cifra de ocupados que logra evadirse del trabajo. Del 26,6% que sí afirma hacerlo, el 53,1% lo hace a través de llamadas telefónicas y el 49% a través de servicios de mensajería instantánea. A continuación, se encuentra el contacto por correo electrónico (35,9%).

    ¿Y cuántas vacaciones tienen los asalariados españoles? Según los datos de Adecco, casi siete de cada 10 encuestados aseguran que disfrutan de unas vacaciones de verano de entre dos y tres semanas. Solo un tercio de los trabajadores une tres semanas consecutivas de descanso.

    Fuente: 20 Minutos

  • Lo mejor y lo peor de trabajar desde casa por Internet

    Los autónomos o los trabajadores en remoto suelen ser los profesionales que más trabajan desde casa

    Crea un espacio de trabajo y limita tus tareas laborales a ese lugar de la casa

    • Internet y las tecnologías han propiciado que muchos empleos sean no presenciales y se pueda trabajar desde casa.

    • Analizamos los pros y contras de trabajar desde casa por Internet.

    • Los profesionales informáticos y dedicados al sector digital suelen ser los que más facilidades tienen para trabajar desde casa o en cualquier lugar donde tengan acceso a Internet.

    Trabajar desde casa es de los anhelos de muchos de los trabajadores que cada día han de trasladarse a su oficina y luchar contra el tráfico y las retenciones.

    Para muchos autónomos es la manera más fácil de realizar su actividad, sin incurrir en grandes gastos y comenzar su proyecto de trabajo freelance.

    Pero, ¿qué tiene trabajar desde casa que para algunos es un sueño y para otros se convierte en su peor pesadilla?

    ¿Conoces las ventajas e inconvenientes de tener tu oficina en casa?

    No cabe duda de que trabajar desde casa es de las opciones de empleo que más facilita la conciliación familiar o la flexibilidad horaria, pero también es una forma de trabajo que supone algunos retos y en la que es muy importante saber poner límites y ser muy organizado.

    Ventajas

    Diseña tu espacio de trabajo

    Te permite crear un lugar de trabajo que se adapte a tus gustos y necesidades, además de ser lo más conveniente para separar tu vida familiar de la profesional.

    Flexibilidad horaria y organizativa

    Muchos trabajos freelance permiten libertad horaria, por lo que cada trabajador puede organizar su jornada, según sus necesidades y picos de productividad.

    Mejora de la productividad

    Sin la necesidad del presentismo laboral se evitan los tiempos muertos y el mejor rendimiento a la hora de realizar tareas que exigen concentración.

    Deducción de gastos para los autónomos

    Para los trabajadores autónomos es una buena manera de poder deducir parte de los gastos de los suministros de su casa y del alquiler.

    Ahorro de tiempo en traslados

    Evitando los traslados en hora punta supone un ahorro de tiempo que los trabajadores freelance pueden invertir en su trabajo o en sus actividades de ocio, además de reducir los niveles de estrés.

    Inconvenientes

    Soledad

    La falta de contacto con compañeros de trabajo es una lacra para muchos trabajadores que usan Internet para su trabajo.

    Un espacio de coworking es la solución para este tipo de problemas.

    Dependencia tecnológica

    Trabajar por Internet aumenta la dependencia tecnológica y de los dispositivos móviles, ya que estas son las herramientas más importantes para poder desarrollar su trabajo.

    Malos hábitos para la concentración

    Es un espacio como el hogar es fácil caer en distracciones constantes o acabar trabajando desde la cama o el sofá, algo no muy recomendable.

    Jornadas ilimitadas

    El no regirse por un horario oficial suele suponer que el trabajador freelance emplee horas de su tiempo libre o del fin de semana para realizar tareas relacionadas con su trabajo.

    Vida sedentaria

    Es más fácil caer en la rutina y en un ritmo de vida sedentario, por lo que siempre hay que marcarse unas obligaciones físicas diarias, como salir a pasear, ir al gimnasio y evitar no comer delante del ordenador.

    Trabajes donde trabajes, lo importante es regirse por una planificación y saber buscar tiempo para todo.

     

    Fuente: Universia

  • ¿Cómo afectará la inteligencia artificial al nivel de empleo?

    Es necesario huir del alarmismo: ya hemos vivido cambios tecnológicos así en el pasado

    ¿Cómo afectará la inteligencia artificial al nivel de empleo?

    Existe una enorme preocupación, casi cabría hablar de miedo, sobre los efectos que el cambio tecnológico sobre el empleo. Y sin embargo, la automatización lleva ya años eliminando miles de empleos sin peligrosas consecuencias sociales.

    Por ejemplo, la producción textil requiere primero producir fibra desde el algodón, luego hilo desde la fibra, luego tejer la tela a partir del hilo, y finalmente tratar y teñir la tela. Todas estas tareas requerían, antes de la primera revolución industrial, una enorme fuerza de trabajo, que poco a poco se fue sustituyendo por máquinas, sobre todo con los procesos de automatización del hilado y el tejido.

    De forma similar sucedió con la agricultura, que ocupaba hace solo dos siglos a la mayor parte de la población activa mundial. Primero las segadoras mecánicas y los arados tirados por caballos reemplazaron al trabajo manual, y luego los tractores reemplazaron a los caballos en el siglo XX. Finalmente, a finales del siglo XX aparecieron las cosechadoras mecánicas, que acabaron casi completamente con el uso de mano de obra en la agricultura.

    Historias similares se pueden contar de la fabricación metalúrgica, de la fabricación de automóviles, o del trabajo de oficina. En todos ellos, las tareas más rutinarias han ido poco a poco automatizándose y desplazando así a una gran parte del trabajo empleado.

    Sin embargo, en la mayoría de los ejemplos históricos, no observamos gran paro tecnológico tras estos enormes cambios. Al revés, a medida que aumenta la automatización, aumenta la productividad y también el empleo. Entender por qué y cuándo esto sucede así es importante, ahora que nos enfrentamos a grandes cambios a causa del avance de la inteligencia artificial.

    Por ejemplo, especialistas médicos como los patólogos, los radiólogos o los dermatólogos se especializan en diagnosticar imágenes: ver una foto y decidir si es “buena” o “mala”. La inteligencia artificial está a punto, o ha llegado ya, a hacer este trabajo mejor que los humanos.

    ¿Cabe esperar que la inteligencia artificial, que sustituirá muchas de las tareas humanas, aumente también el nivel de empleo, pese a los muchos miedos en nuestras sociedades? ¿Tras esta revolución, nos quedará algo que hacer, o nos condenará inevitablemente al paro tecnológico?

    Esta es la pregunta que se hace un reciente e interesante trabajo de los economistas Daron Acemoglu, del MIT, y Pascual Restrepo, de la Universidad de Boston (Artificial Intelligence, Automation and Work) presentado este mes de julio en el grupo de trabajo sobre TICs y Digitalización de la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER) en Boston y del que me tocó hacer la discusión oficial (aquí para los más técnicos e interesados). De ese trabajo proceden también los ejemplos que he comentado anteriormente.

    Acemoglu y Restrepo hacen un ejercicio teórico que busca categorizar y organizar la evidencia sobre la automatización. Su punto de partida es que la “automatización” permite que tareas que antes hacíamos solo los humanos, las hagan las máquinas.

    El impacto inmediato de este cambio es evidente: una caída de la demanda del factor trabajo. A este efecto “directo” lo llaman “efecto desplazamiento” del trabajo por las máquinas. Sin embargo, existen tres efectos clave que pueden llevar a que la demanda final de trabajadores aumente. En qué condiciones esto se produce es lo importante de este análisis. Me centraré aquí en uno de ellos.

    El efecto “positivo” para la demanda de trabajo más importante es el “efecto productividad”. Al reducirse el coste de producción, se reducen los precios de (potencialmente) un gran número de bienes y servicios, lo que aumenta la riqueza de las sociedades y su demanda. Este aumento se puede producir en el propio sector que ha experimentado un aumento tecnológico, o en la economía en su conjunto.

    Por ejemplo, un aumento de empleo en el propio sector que experimentó la automatización se produjo Acemoglu y Restrepo en el caso de la introducción de los cajeros automáticos que, al reducir el coste de abrir nuevas sucursales, llevaron a un fuerte aumento del número de oficinas y del empleo en banca. Lo mismo sucedió con los avances tecnológicos en el sector textil, que llevaron a una fuerte caída de su coste y a un aumento de la demanda de trabajo.

    Un ejemplo, donde el efecto de “productividad” se produce en toda la economía se puede observar en el enorme progreso tecnológico en la agricultura debido a su mecanización, que llevó a un fuerte aumento de la riqueza de las familias y a un aumento de la demanda de bienes y servicios en toda la economía.

    ¿Cuándo es este efecto de “productividad” lo suficientemente fuerte para dominar al “desplazamiento”? Es en este punto en el que se produce el resultado más interesante del análisis.

    Supongamos primero una tecnología “ni fu ni fa”, es decir, una tecnología suficientemente avanzada para automatizar ciertas tareas y desplazar a la mano de obra en ellas, pero no lo suficientemente avanzada para implicar una fuerte caída de los costes. Claramente, esta tecnología supondrá una caída de la demanda de mano de obra mediante el “efecto desplazamiento”, pero no aumentará significativamente la riqueza de las familias y por tanto no llevará a un aumento compensatorio.

    Imaginemos por el contrario una tecnología realmente revolucionaria. Cierto, las máquinas desplazarán a los trabajadores. Pero la fuerte caída de los costes de producción (piensen en el textil, o en los avances en la agricultura) llevará a un fuerte aumento de la riqueza disponible de las familias, a un aumento de la demanda, y a un aumento de los salarios y del empleo.

    En definitiva, no tenemos que tener miedo a las tecnologías “fantásticas”, a aquellas tecnologías que “cambian el mundo”. Precisamente porque lo cambian, facilitan el aumento de bienestar de la sociedad y aumentan la demanda de tareas, tanto las existentes como otras nuevas que aún no podemos imaginar. Por ejemplo, la inteligencia artificial nos permitirá personalizar la medicina o la educación hasta niveles que hace poco no eran imaginables.

    Lo que debe preocuparnos son las tecnologías mediocres, aquellas que suponen incrementos mínimos de la productividad: aumentos de productividad suficientes para desplazar trabajadores, pero no lo suficientemente importantes para incrementar sustancialmente el bienestar de los que consumen estas tecnologías. Esas tecnologías tendrán lo “malo” del efecto desplazamiento de la mano de obra, pero no lo bueno del aumento del bienestar social y de la demanda de trabajo derivada del efecto productividad.

    En definitiva, de acuerdo con el análisis de Acemoglu y Restrepo, es necesario huir del alarmismo. La inteligencia artificial es, en su opinión, un cambio similar a los que hemos venido disfrutando desde hace 250 años con la revolución industrial. Quizás un cambio más rápido, que va a requerir una más rápida adaptación, y quizás un cambio para el que muchos segmentos de la población tengan que adquirir nuevas habilidades. Pero un cambio, en gran parte, similar a los que hemos experimentado ya en el pasado.

    Fuente: El País

  • Así serán los perfiles tecnológicos que demandarán las empresas en el futuro

    Las compañías, a medio plazo, buscarán nuevos tipos de profesionales desde abogados hasta médicos, pasando por expertos en ciberseguridad

    La tecnología ha revolucionado no solo la manera de consumir sino también la de trabajar. Ahora las empresas, de cara al futuro, buscan nuevos perfiles de empleados, pero siempre centrados en los nuevos avances. Spring Professional, la consultora de selección de mandos intermedios, medios y directivos del Grupo Adecco, así lo constata en su previsión de empleo sobre cuáles serán los perfiles más demandados del mercado de trabajo español.

    En su informe Los + Buscados del Futuro, la compañía desgrana los puestos y perfiles que serán más demandados a medio plazo. Todos ellos con un aspecto en común: las aptitudes en tecnología. «Deberá ser una persona muy familiarizada con la tecnología, el mundo digital y la conectividad y comunicación constante», explica Alexandra Andrade, directora de Spring Professional para España.

    Perfiles

    La primera figura a la que esta consultora apunta es la de digital manager. Serán personas con capacidad de liderazgo, planificación e inquietud técnica, entre otras aptitudes, para comandar la transformación digital que tantas empresas tradicionales necesitan en España.

    Los expertos en ciberseguridad serán, a medio plazo, otro de los perfiles más demandados en el mercado laboral. Desde Spring Professional evidencian que cada vez más las empresas se preocupan por su seguridad en la red, con casos recientes de robo de datos y filtraciones. Por ello, estiman que personas con posibilidades de detectar fallos de seguridad, que puedan resolver los incidentes generados en una compañía o trabajadores destinados a rescatar datos perdidos de ciertos dispositivos serán altamente demandadas entre las empresas.

    El tercer perfil hacia el que apuntan es el de ingeniero de inteligencia artificial. Un puesto muy específico cada vez más solicitado, siendo la demanda incluso mayor que la oferta. Así, serán las sociedades que más inviertan en I+D las que opten por este tipo de profesionales. Así, será importante para este tipo de empleo el conocimiento de varios idiomas o la experiencia previa en gestión de datos.

    Abogados especialistas en digitalización serán otros de los trabajadores más demandados. Letrados capaces de adaptar los contratos a la nueva dinámica empresarial y tecnológica, unidos a nuevos expertos en recursos humanos que serán los encargados de atender las nuevas necesidades de capital humano en las empresas. En el primer caso, Spring Professional estima que será de gran valor contar con experiencia en los despachos referentes nacionales o las «big four»; en el segundo, tener idiomas, capacidad de gestionar equipos y dotes de comunicación.

    Asimismo, desde la consultora autora del informe apuntan hacia otros perfiles más específicos del área financiera, ingenieros de venta/implantación/mantenimiento de soluciones de automatización industrial e incluso, profesionales sanitarios (licenciados en Medicina) para aplicar las innovaciones de la tecnología a sectores como el farmacéutico o de la biotecnología.

    Fuente: ABC

  • El empleo en la era digital

    Es innegable que la progresiva automatización de la actividad económica elimina algunos vínculos entre oferta y demanda de trabajo

    Los trabajadores de Amazon de la planta de San Fernando de Henares (Madrid), de huelga la semana pasada.

    A principios de siglo andábamos los economistas aún conmovidos por los efectos que los atentados del 11-S podrían tener sobre los usos económicos y sociales. Crecía también la atención por la «nueva economía», a pesar de que el estallido de la burbuja «puntocom» en 2001 fue calificada por algunos como el fracaso de las empresas de base tecnológica. No podían estar más equivocados. Ese mismo año, en la famosa reunión de Jackson Hole, los economistas Bradford DeLong y Lawrence Summers señalaron, con igual grado de precaución y acierto, que la revolución digital apuntaba más a un hundimiento de los costes y los márgenes que a un fiasco tecnológico. El progreso de empresas como Google, Facebook o Amazon así lo ha refrendado.

    Tras dos décadas de una extraordinaria expansión de este tipo de negocios sería absurdo obviar los múltiples beneficios que han traído, incluso desde la perspectiva del empleo, que era y es uno de los aspectos más controvertidos. En muchos casos, han propiciado la revitalización de áreas deprimidas, la posibilidad de acceso mediante teletrabajo para compatibilizar la vida familiar y una considerable flexibilidad horaria. Sin embargo, han surgido también fenómenos contestatarios, principalmente en lo que se refiere a la concentración de poder monopolístico, el tratamiento fiscal y las condiciones laborales en algunas de estas compañías en un contexto de enorme generación de beneficios. En este último frente, la huelga que se ha producido estos días en Amazon, extendida de forma progresiva por diferentes enclaves europeos, ha sido un buen exponente. También las protestas de trabajadores de empresas de reparto como Deliveroo o Glovo así como en empresas con modelos low-cost como Ryanair. Y, como no, la multa de la UE contra Google por abuso de posición dominante.

    Cada caso es diferente. Algunos se están resolviendo. Pero se revelan usos que conviene desterrar y que, además, no son exclusivos de las BigTech ni de otras compañías digitales. Destaca la explotación de la figura del trabajador autónomo. El mercado laboral está plagado de acuerdos en los que el trabajador parece un asalariado, actúa como un asalariado… y se le contrata como autónomo. Es innegable que la progresiva automatización de la actividad económica elimina algunos vínculos entre oferta y demanda de empleo. No obstante, la relación de dependencia y constancia existe y, como mínimo, debe comparecer una aseguración por parte del empleador.

    Cada caso debe vigilarse y tratarse de forma separada pero hay elementos comunes en los que conviene apostar ante el imparable avance del cambio en las relaciones económicas hacia un modelo más digital. Sería conveniente una educación más flexible, en el sentido de que la calidad en la formación de nuevas competencias y la exigencia de un aprendizaje continuo se extendiera a la mayor proporción de la población posible, siguiendo modelos que han funcionado, por ejemplo, en algunos países escandinavos. A esto debe sumarse una formación integrada en las empresas, con mayor inversión en información. Entre tanto, es interesante observar cómo los propios trabajadores adoptan su propia coordinación digital, con una sindicalización cada vez más transnacional.

    Fuente: El País