Categoría: Empleo

  • Cómo encontrar trabajo gracias a LinkedIn

    Cómo encontrar trabajo gracias a LinkedIn

    LinkedIn es la red profesional que pone en contacto a empresas, trabajadores e inversores. Este sistema puede ser la plataforma ideal para encontrar el trabajo de tus sueños, aunque hay que saber utilizarla correctamente:

    1. Es importante plasmar en LinkedIn toda la información relevante. Aunque es una tarea laboriosa, tendrá sus recompensas, ya que permitirá que los reclutadores sepan mucho más de ti y destacará tu perfil frente a la competencia.
    2. El posicionamiento es clave en esta red social. Introduce de forma natural aquellas palabras que te definen y crees que destacan en tu perfil para lograr que los reclutadores te encuentren.
    3. Si estás buscando trabajo, es importante que dejes tu perfil abierto para que cualquier empresa pueda contactar contigo. No te olvides de incluir tu email, tus direcciones de otras redes sociales y tu número de teléfono.
    4. No esperes a que el trabajo te encuentre a ti. Dirígete al área de empleo y busca aquellos puestos que mejor se adapten a tu perfil. También podrás automatizar la búsqueda para que la red te envíe un correo electrónico cada vez que se publique un empleo que cumpla con tus características.
    5. En LinkedIn prima la calidad, por lo que es importante que intentes contactar con gente que conozcas y con la que hayas trabajado. De nada sirve tener un amplísimo catálogo de contactos de personas que ni siquiera conoces.
    6. Introduce en tu perfil las aptitudes que creas que mejor te definen. Posteriormente, si no lo han hecho aún, solicita a tus contactos que las validen. De este modo, las empresas verán que eres un profesional serio y que tus informaciones son verídicas.
    7. Tu perfil también ganará prestigio si añades algunas recomendaciones. Pídeselas a tus jefes o a tus compañeros. A las empresas les encanta saber que aún conservas buenas relaciones con antiguos colegas y superiores.
    8. También puedes seguir a las empresas en las que querrías trabajar. Normalmente, las corporaciones comparten noticias e informaciones útiles, que podrán servirte para preparar futuros procesos de selección. Además puede que utilicen esta red profesional para buscar candidatos, por lo que deberás estar atento a cualquier convocatoria.
    9. Formando parte de grupos podrás también estar al día de las últimas novedades de tu campo, además de permitirte contactar con colegas y profesionales destacados de tu profesión.
    10. Si llevas tiempo buscando trabajo y no encuentras, quizás debas permitirte una pequeña inversión. LinkedIn Premium permite el acceso a un mayor número de herramientas y funcionalidades, que permitirán completar aún más tu currículum online, tener mayor presencia en la red y estar en contacto con un mayor número de empresas.

     

    Fuente: Universia

  • El profesional digital que buscan las empresas

    Los conocimientos tecnológicos son imprescindibles para los perfiles digitales, pero las habilidades y capacidades resultan definitivas para acceder a un empleo.

    Sabe actuar en un entorno móvil?¿Y utilizar las herramientas tecnológicas imprescindibles para desarrollar su trabajo en remoto? Si la respuesta a estas dos preguntas es afirmativa, cuenta con los requisitos mínimos para ser un trabajador digital. La cuestión es si las empresas están preparadas para una tribu de profesionales que trabajan por proyectos y están centrados en qué hacen, dónde y cuándo lo hacen no es relevante. Los estudios de la consultora IDC apuntan que un trabajador invierte el 25% de su tiempo en buscar y analizar la información. No disponer del dato adecuado tiene un coste de oportunidad importante. El bombardeo incesante de contenido a través de distintos canales conduce a una frustración innecesaria, con consecuencias negativas en la productividad y en la toma de decisiones.

    Las organizaciones que trabajan en una transformación digital sana deben de tener en cuenta estos factores para ser más competitivas, y para atraer y fidelizar a los mejores. Daniel Madero, country manager de MobileIron para España, Italia y Portugal, explica que la movilidad y que los datos estén en la nube -cloud- está cambiando la forma de hacer la cosas, «de manera que son las empresas las que tienen que adaptarse a una nueva manera de trabajar que pasa por ofrecer a los trabajadores lo que necesitan. Las acciones deben descentralizarse de forma que se cuide tanto la experiencia del usuario como su eficacia en el puesto». Según IDC, el 45% de los directores de sistemas de información -CIO, Chief Information Officer-, asegura que los servicios de workplace, endpoint y mobility son una prioridad de inversión. Se estima que hasta un 20% de los trabajadores del conocimiento tendrá un bot -programa informático que realiza acciones repetitivas a través de Internet- como compañero de trabajo.

    Otra forma de trabajar

    En este panorama, Madero destaca no sólo la habilidad del profesional para moverse en este entorno, sino también la capacidad de la organización para mantener la privacidad y la seguridad: «Los ataques al usuario final se tienen que tomar en serio porque van en aumento. La información que cada empleado maneja en su smartphone es una puerta de entrada a la empresa. Hay que dejarlo de ver como un simple teléfono».

    Y es que la mayoría de los profesionales hace un uso híbrido de su dispositivo, combinando asuntos profesionales y personales. Los trabajadores tienen que saber diferenciar ambas facetas y, según Madero, la empresa tiene que poner en marcha los mecanismos necesarios para respetar la privacidad de sus empleados.

    Identifica países como Francia y Alemania a los que ya ha llegado el derecho a la desconexión. «La gran novedad de esta transformación es que la tecnología se ha involucrado en el ciclo de vida del empleado. De hecho, se está poniendo de moda el monotasking, que trata de buscar un equilibrio y mitigar la adicción al móvil», aclara Madero.

    Gestionar adecuadamente la tecnología y dosificarla es básico para acceder a un puesto de trabajo, sin dejar de lado las competencias digitales que continúan siendo la mayor preocupación de las organizaciones. El Mapa de Profesiones Digitales del Instituto Superior para el Desarrollo de Internet (ISDI) revela que en España se contabilizan alrededor de 350.000 puestos sin cubrir porque no se localizan los perfiles que cumplan con ese requisito. Márketing digital (39%), ecommerce (18%) y comunicación y contenidos (13%) son las áreas de mayor demanda. Los sectores de analítica, big data y desarrollo en soportes móviles son los que están experimentando un mayor crecimiento y van a cambiarlo todo.

    Fuente: Expansion

  • Ingeniería informática continúa siendo la carrera más demandada por el mercado

    Un estudio de la comunidad laboral Trabajando.com – Universia ha analizado más de 100.000 ofertas de empleo publicadas por clientes a lo largo de 2017.  El objetivo es obtener información sobre lo que demanda el mercado laboral actual en cuanto a carreras profesionales. y la conclusión primera es que ingeniería informática continúa siendo la carrera más demandada.

    En los tres primeros puestos del ranking encontramos las titulaciones universitarias que mantienen su hegemonía: ingeniería informática, sin tener en cuenta todas sus ramas, ocupa el primer lugar. Su preeminencia está directamente relacionada con los avances tecnológicos en la era digital, y la apuesta por la trasformación digital de las organizaciones que quieren garantizar su supervivencia.
    En segundo lugar, volvemos a encontrar la formación universitaria relacionada con gestión de empresas. Las salidas profesionales de aquellos que cursan administración y dirección de empresas, junto con su posterior especialización vía formación o experiencia, son múltiples, aumentando así las posibilidades de inserción laboral en áreas como la financiera, analítica, consultoría, el marketing, entre otras.

    Le sigue en el listado ingeniería en telecomunicaciones que regenta una vez más el tercer puesto de la tabla. Tenemos que bajar hasta el cuarto puesto para notar los cambios. En 2017, ha aumentado la demanda de arquitectos, superiores y técnicos, quienes han conseguido volver a entrar en el ranking. Ingeniería industrial, turismo, economía, ingeniería en organización industrial, y marketing completan los siguientes puestos del listado de carreras más demandadas.

    Fuente: 20 minutos

     

  • 5 errores que debemos evitar en la primera entrevista de trabajo

    No ir bien preparado, no llevar la indumentaria apropiada o hablar en exceso del terreno personal son algunos de los errores que debemos evitar en la primera entrevista de trabajo. Sigue estos consejos y consigue ya tu empleo ideal.

    5 errores que debemos evitar en la primera entrevista de trabajo

    Has aplicado a un puesto de trabajo online y hoy has recibido la respuesta. ¡Tienes una entrevista en tres días! A partir de este momento, si de verdad te interesa el puesto, debes comenzar a trabajar y planificar este gran día, ya que la primera entrevista de trabajo podrá marcar tu futuro profesional. Si consigues el puesto, estupendo; si no, no te preocupes, ya que así podrás identificar los 5 errores más frecuentes que debes evitar y estarás preparado para la siguiente convocatoria.

    5 errores que debemos evitar en nuestra primera entrevista de trabajo

      1. Muchos estudiantes se presentan a su primera entrevista sin tener un conocimiento profundo de la compañía. Error. Es importante conocer tu currículum y tus logros, aunque también es necesario saber a qué se dedica la empresa, cuál es su misión, qué objetivos se ha marcado a corto y a largo plazo… Igualmente fundamental es conocer el rol para el que te presentas.
      2. Solo tienes una oportunidad para causar una buena primera impresión, por lo que debes cuidar tu indumentaria y tu higiene. Normalmente los expertos aconsejan vestir de manera formal y sobria, aunque deberás escoger la vestimenta dependiendo de la organización. En este aspecto sería recomendable que estudiaras cómo van vestidos los otros empleados con el fin de no destacar. También puedes incluir algún elemento corporativo. ¿La empresa para la que te postulas tiene el rojo en su logo? Acompaña el traje con un pañuelo de este color.
      3. Es posible que el reclutador te haga alguna pregunta personal, aunque es importante que no te excedas en estas respuestas y trates de encaminar la entrevista hacia el terreno profesional. Si crees que alguna de estas preguntas es inapropiada, intenta salir de allí como puedas reorientando la conversación.
      4. La mayoría de los jóvenes suele hablar en primera persona durante las entrevistas. Así recalcan con más énfasis sus logros. Lo cierto es que es totalmente válido si estás hablando de calificaciones académicas («Yo he sacado la máxima nota»), aunque esta forma de hablar es negativa si nos referimos al ámbito laboral. Si quieres matizar algún éxito en este aspecto, sería recomendable referirse a lo que ha conseguido el equipo de trabajo («Con mi equipo hemos logrado implementar…»)
      5. Todo profesional que se precie debe identificar sus fortalezas y debilidades antes de asistir a la entrevista, así podrá destacar aquellos aspectos que crea que más valora el entrevistador, como el trabajo en equipo, la empatía, el nivel de idiomas o el compromiso. ¿Sueles llegar tarde? ¿Eres un poco vago? Nunca refuerces tus debilidades, ya que serán un motivo más que suficiente para salir fuera de la carrera por el puesto.

     

    Fuente: Universia

  • ¿Y si la entrevista de trabajo es en inglés? Algunas pautas que te ayudarán a superarla con éxito

    Puede ocurrir que la entrevista de trabajo sea en inglés. Hay varias técnicas que pueden ayudar a prepararte para una entrevista de trabajo con un reclutador nativo. Como es natural, dependiendo de la cultura de cada sociedad, encontramos matices muy relevantes que puede conducir nuestra entrevista al éxito o, por lo contrario, al fracaso. Infojobs da algunos de los consejos básicos del libro The Job is Yours, de Jeff Judge, que deberían ayudarte a afrontar con éxito tu próxima entrevista de trabajo en inglés. Estas diez pautas te van a servir.

    Investiga la compañía

    Infórmate de la compañía antes de acudir a la entrevista de trabajo. Visita su página web y la sección de noticias de la propia empresa para estar al corriente de sus últimas novedades. Este es un requisito imprescindible para causar una buena impresión tanto en entrevistas en inglés como en entrevistas en cualquier otra parte del mundo.

    Ensaya las preguntas típicas de una entrevista de trabajo

    Haz una búsqueda en Google con las palabras clave “common job interview questions”, selecciona entre 5 y 10 preguntas destacadas y escribe las respuestas a cada una de las preguntas. Entrenarte escribiendo las respuestas hará que el día de la entrevista estés preparado para responder brevemente y con profesionalidad.

    Practica tus respuestas con un nativo

    Una vez hayas seleccionado el listado de preguntas típicas ensaya las respuestas con una persona que sea nativa y haz que asuma el papel de reclutador. Haz que la persona corrija tus errores. La idea es practicar hasta que consigas responder a las preguntas con seguridad, sin dudar y sin encallarte mientras hablas. Si no conoces a una persona nativa, valora la posibilidad de hacer una sesión de coaching de inglés con un nativo.

    No llegues tarde

    Jamás llegues tarde a una entrevista de trabajo con un reclutador británico o americano. La puntualidad en la cultura anglosajona es sagrada. Llegar tarde, aunque sea apenas unos minutos, puede causar muy mala impresión y hacer que el reclutador se plantee si en tu día a día laboral esto será algo que se pueda repetir si te contratan.

    Practica el apretón de manos

    El apretón de manos es tu primera gran oportunidad para que el reclutador se lleve una buena impresión. El apretón debería ser firme, ni demasiado fuerte ni demasiado flojo.

    Viste correctamente y cuida los detalles

    Cuida tu aspecto físico antes de la entrevista y elige ropa con la que te sientas cómodo pero que respire profesionalidad. La confianza en nosotros mismos aumenta cuando nos sentimos bien.

    Utiliza frases cortas en tus respuestas

    Los reclutadores anglosajones ven las frases largas como un síntoma de indecisión. Practica tus respuestas para que sean lo más directas posibles. Utiliza frases cortas y claras y, siempre que puedas, enumera los puntos cuando hables. Si, por ejemplo, el entrevistador te pregunta «Tell me about 3 of your best accomplishments in your previous job», en tu respuesta deberías incluir los tres puntos uno a uno. Esto es: «Three of my best accomplishments in my previous job were – first, revamping our accounting department, second, improving productivity in the supply chain, and third, reducing the conflict between middle managers.»

    Mejora tu lenguaje corporal

    Vuelve a practicar tus respuestas concentrándote en tu lenguaje corporal y tono de voz. Asegúrate de que puedes responder a las preguntas con profesionalidad mirando al entrevistador a los ojos, con un lenguaje corporal que transmita confianza y un tono de voz que evite la monotonía para retener la atención del reclutador.

    No fumes antes de la entrevista

    Si tu entrevista es con reclutador americano o británico evita fumar antes de la cita. La percepción de los fumadores, especialmente en Estados Unidos, es muy distinta. Si te presentas a la entrevista con olor a tabaco es probable que causes una mala impresión ya en los primeros 5 minutos.

    Haz que el inglés sea un hábito diario

    Si concibes el inglés como algo que sólo practicas en tu tiempo libre, no conseguirás acelerar tu aprendizaje. Aprovecha los múltiples formatos disponibles para practicar tu inglés (libros, podcasts, aplicaciones móviles…) e incorpora el inglés en tu rutina diaria sin que sea un hábito planificado, como si de beber café, comer o conducir se tratara.

     

    Fuente: 20 minutos

  • Cinco preguntas con las que ‘patinará’ en una entrevista de trabajo

    Hay mentiras imperdonables, piadosas y arriesgadas. Cualquiera de ellas no le abrirá las puertas a un empleo. No decir la verdad en una entrevista de trabajo, le dejará fuera del proceso y puede ser nefasto para su carrera laboral.

    No tener trabajo puede convertirse en una pesadilla para cualquier profesional, ya se trate de su primer empleo o tras una experiencia dilatada en el mercado laboral. Pero si miente para conseguir un puesto en una organización habrá condenado el resto de su carrera.

    Según una encuesta del Employment Screening Benchmark Report, el 85% de los reclutadores ha encontrado mentiras en los currículos de sus entrevistados, un porcentaje que ha aumentado 20 puntos en los últimos cinco años. Y aún hay más. Un reciente análisis de ABA English recoge que un 20% de los españoles reconoce que exagera en el cara a cara previo a acceder a un empleo; y otro estudio de Carrerbuilder España confirma que una cuarta parte de los candidatos miente intencionadamente. Las habilidades, las responsabilidades laborales, la duración de los trabajos en los que se ha estado, los puestos y los títulos académicos integran, por este orden, el ránking de las mentiras más habituales.

    Y, ¿qué me dicen el inglés? La mayoría de los españoles asegura sin ruborizarse que tiene un nivel de inglés medio, cuando son incapaces no ya de mantener una conversación coherente en ese idioma, sino de articular una frase para sobrevivir en un entorno angloparlante. El inglés es el idioma extranjero más demandado en el ámbito profesional para el 83% de los españoles, según informe de ABA English; y el 53% de las personas entre 20 y 45 años declara haber perdido una oportunidad de trabajo o una promoción por un nivel bajo de inglés.

    Los idiomas son sólo el principio de una larga enumeración de mentiras, algunas piadosas o inocentes, pero que le pueden costar el puesto de trabajo o el ascenso al que aspira. Para que nada le pille por sorpresa, estas son algunas de las preguntas que le provocarán la mentira fácil y también un gran patinazo que no le dará un empleo.

    ¿Cuáles son sus referencias?

    Simplemente enumere aquellas empresas o proyectos en los que ha trabajado. No importa si son muchos o pocos. Mencione los que más le han aportado, sin dejar de lado alguna mala experiencia que le reforzó como profesional.

    ¿Por qué dejó su anterior puesto?

    Si fue despedido, con o sin razón, explíquelo. Sincérese lo justo, haciendo una exposición de los hechos sin emitir ni un solo juicio de valor, puede traicionarle el subconsciente.

    ¿A qué sueldo aspira?

    Lo normal es acudir a la entrevista con la lección aprendida, es decir, saber cuál es el sueldo de mercado que se maneja para el puesto al que aspira. Pero si con los nervios propios de la situación se le ha pasado por alto, confiese lo que ganaba en la anterior empresa y su deseo de mejorar un poco. ¡No mienta! Caer en la tentación de decir una cifra superior a la que ganaba no le va a servir de nada, el reclutador tiene muy fácil averiguar si miente o no.

    ¿Cuántos idiomas habla?

    Se trata de hablar y todo lo que ello implica, no consiste en leer o comprender. Si miente corre el riesgo de patinar si el primer día tiene que mantener una conversación con un cliente o un jefe en un idioma que no es el suyo. Perderá el puesto antes de demostrar todo el potencial por el que ha sido contratado.

    ¿Con quién le gustaría trabajar?

    Olvídese de los manuales que ha leído para acceder al empleo de su vida. La adaptación y la resiliencia son dos de las capacidades estrella que más valoran los reclutadores. Conseguir trabajar a gusto es algo que depende de usted, no del resto. No mienta sobre con quién le gustaría trabajar. Si es de los que prefiere ser autónomo en su trabajo, no mencione a una persona colaborativa como compañero ideal.

     

    Fuente: Expansión

  • ¿Y si un robot le diera su primer empleo?

    La inteligencia artificial empleará los mismos criterios de selección que ya utilizan los humanos, gracias a su sistema de autoaprendizaje.

    Los avances en inteligencia artificial y el uso del big data están cambiando la forma en que muchas compañías contratan a trabajadores para puestos de nivel básico.

    «Ha habido un drástico incremento del uso de la automatización en procesos de selección en los últimos dos años», afirma Sophie Meaney, responsable de dirección en Amberjack, una consultoría especializada en procesos automáticos de contratación.

    Aunque los algoritmos tratan, supuestamente, cada solicitud de forma equitativa, los expertos están divididos acerca de si los llamados programas de selección suponen el final del sesgo humano en el proceso de selección o se trata de un factor que lo mejora. «No todos los sistemas de inteligencia artificial son iguales», afirma Loren Larsen, directora de tecnología en HireVue, una compañía que ha desarrollado un sistema de análisis automático de vídeos de entrevistas. Este sistema ha sido utilizado por compañías como Unilever, Vodafone y Urban Outfitter.

    Según los expertos, el problema es que para encontrar a los mejores candidatos es necesario programar el algoritmo para que identifique qué se considera como bueno en una organización determinada. Incluso si no se trata de un criterio discriminatorio, un sistema eficiente de autoaprendizaje podría ser capaz de copiar rápidamente las características de los trabajadores actuales.

    Si una organización ha favorecido a un grupo de licenciados -por ejemplo aquellos procedentes de prestigiosas universidades- el algoritmo aprenderá a seleccionar a más candidatos con este perfil.

    Yuriy Brun, profesor adjunto de la Universidad de Massachussetts especializado en ingeniería de software, muestra su preocupación ante la creciente dependencia en la automatización a la hora de juzgar la idoneidad de cualquier cosa, desde un préstamo a un trabajo.

    Brun señala el caso de la herramienta Compas, que utilizan muchos estados de EEUU para calcular las probabilidades que tiene una persona de reincidir. Sobre ella se ha llegado a decir que discrimina a los afroamericanos. El profesor explica que, debido al uso que se hace del big data, los algoritmos aprenderán a discriminar de forma inevitable: «La gente entiende que esto es realmente un problema. Existe el peligro de empeorar las cosas».

    Pero muchos de los que trabajan con programas de selección son más optimistas. Kate Glazebrook, consejera delegada de Applied, una plataforma de contratación, anima a los responsables de selección a dejar atrás lo que ella denomina «representantes de calidad», como escuelas o universidades, y a buscar métodos basados en evidencias. «En general, cuanto más relevancia tenga el proceso de selección, más posibilidades habrá de contratar a la persona idónea para ese puesto», afirma Glazebrook.

    Mayor eficacia

    En este proceso se realizan pruebas anónimas que los candidatos deben cumplimentar por Internet y son analizados, pregunta a pregunta, por asesores humanos. Cada etapa del proceso ha sido diseñada para eliminar preferencias.

    Con el mismo propósito, Unilever decidió en 2016 cambiar su proceso de selección a uno más automático para su programa de contratación de licenciados, que cuenta con unas 300.000 solicitudes al año para cubrir 800 puestos.

    Unilever trabajó junto a Amberjack, HireVue y Pymetrics, para desarrollar una prueba basada en un juego en el que los candidatos eran puntuados según sus habilidades a la hora de tomar riesgos, aprender de sus errores y su inteligencia emocional. La compañía explica que el proceso ha aumentado la diversidad étnica de sus candidatos preseleccionados y que ha tenido más éxito al seleccionar a los candidatos que podrían ser reclutados. «Las cosas que podemos hacer son increíbles, pero no tanto como las que seremos capaces de realizar en el futuro», afirma Larsen.

    Aun así, los programas de selección deben revisarse con regularidad para evitar filtraciones de preferencias, tal y como señala Frida Polli, consejera delegada de Pymetrics, que añade que «la mayor parte de las herramientas de algoritmos están perpetuando las preferencias».

     

    Fuente: Expansión

  • Todo lo que debe saber para trabajar en una ‘fintech’

    Programadores, desarrolladores, expertos en márketing digital, en ‘big data’ y ciberseguridad son algunos de los perfiles que demandan las ‘fintech’, empresas que utilizan las nuevas tecnologías para crear productos y prestar servicios financieros.

    Una valoración de 7.500 millones de euros e inversiones de 378 millones de dólares desde su lanzamiento en 2011 convierten a Stripe en una de las plataformas de pago móvil más potente del mundo. Que inversores como Sequoia Capital o American Express hayan apostado por esta fintech, que cuente con el respaldo de los fundadores de PayPal -Peter Thiel, Max Levchin y Elon Musk- y entre sus partners figuren empresas como Apple, Google y Alipay es una realidad que demuestra que las nuevas tecnologías y las finanzas son un matrimonio perfecto. Stripe nació en San Francisco, de la mano de los empresarios irlandeses John y Patrick Collison, y llegó a nuestro país hace un año. Glovo, Typeform, Parclick o chicfy son algunos de sus clientes, a los que se suman otras firmas como El Corte Inglés.

    Las fintech tienen en su ADN la tecnología y entienden que existe una manera diferente de hacer y ofrecer servicios desde la innovación. Según el último Informe del Observatorio de la Digitalización Financiera Funcas-KPMG, en el mundo operan 15.000 compañías tecnológico-financieras. Estados Unidos y Reino Unido se encuentran a la cabeza de este universo fintech en el que el ecosistema nacional participa con más de 300 firmas. España es el sexto país del mundo por número de empresas de este tipo, con una facturación total superior a los 100 millones de euros y da empleo a más de 3.500 personas. La Asociación Española de Fintech e Insurtech (Aefi) estima que son más de 5.000 profesionales los que trabajan en este sector.

    Pablo Gasalla, vicepresidente de esta asociación que aglutina más de 100 firmas, explica que «se trata de empresas modernas y ágiles con un ADN tecnológico muy fuerte que demandan profesionales que busquen un aprendizaje constante, que no tengan miedo a equivocarse, que sean disruptivos y con capacidad de ofrecer servicios diferentes en una industria muy tradicional». Según Gasalla, «en España no hay más de 20 fintech que superen los 100 empleados». Sin embargo vaticina un gran crecimiento a medio plazo: «Se trata de start up que mueven mucho dinero y tienen grandes inyecciones de capital, lo que les aporta una capacidad para avanzar muy rápido». Por ejemplo, Indexa Capital -gestor automatizado- ha alcanzado los 70 millones de euros bajo gestión en su segundo año de vida, con más de 3.000 clientes, y una plantilla que aún no supera las diez personas. Según el análisis de Funcas-KPMG, en 2017 se estima que el espacio fintech habrá atraído en torno a los 250 millones de euros de inversión.

    Los perfiles

    Tener conocimientos tecnológicos es imprescindible si quiere ser atractivo para las fintech. Gasalla asegura que la mejor combinación profesional para conseguir un empleo en el sector es contar además con una titulación en telecomunicaciones, matemáticas, ingeniería, «pero también ADE, derecho, programación y experiencia de usuario». Entre las categorías más demandadas destaca la de compliance manager, experto en análisis de datos (big data analytics), ciberseguridad y «responsables de calidad y servicios en un sentido más amplio».

    De todos ellos, son los programadores los que ocupan la pole entre los más buscados. François Derbaix, cofundador y CEO de Indexa Capital, asegura que es lo que más necesitan: «El 50% de nuestro equipo son programadores, los más escasos. También buscamos perfiles financieros, de cumplimiento normativo, márketing, comunicación y atención al cliente». Añade que, «ante todo requerimos a personas con una clara orientación al cliente, aunque no trabajen cara a cara, queremos profesionales cuya prioridad sea hacerle la vida más fácil y ofrecerle un mejor producto».

    Para Grégorie de Lestapis, CEO de Lendix España, además de la aptitud, la actitud es fundamental, el mindset: «Se necesitan personas tecnológicas, colaborativas, sin miedo al error, con voluntad de aprender y de adaptarse al cambio. Y, ante todo, que tengan como principal cualidad la perseverancia: la primera etapa de una fintech puede acabar con la paciencia y la fe de cualquiera». Lendix, fundada en 2014, es una plataforma de préstamos (crowdlending) que opera en Francia, Italia y España. Tiene una plantilla de 70 personas (14 en nuestro país) y prevé contratar cinco personas. «Para una fintech es indispensable contar con directores de tecnología, también conocidos como CTO (chief technology officer)», matiza Lestapis. Julián Díaz-Santos, socio de Unnax, explica que los perfiles varían en función del crecimiento de la empresa. Señala el director de operaciones, jefe de producto y el director de calidad entre los puestos más demandados a nivel directivo. Unnax -gestor de finanzas- que cumplirá dos años este enero, cuenta con una plantilla de 20 profesionales y prevé cerrar 2018 con 46 empleados.

    Díaz-Santos trabaja en el sector fintech desde 2010. Subraya que entonces los perfiles que se demandaban eran más generalistas: «Ahora que empieza a existir un mayor conocimiento de las necesidades que requiere un negocio de estas características, se buscan profesionales muy especializados en ámbitos tales como riesgo, fraude o seguridad, y personas con conocimientos de productos financieros más sofisticados y complejos». Unnax gestiona 150.000 llamadas al mes y mueve un volumen de dinero en manos de terceros que supera los 25 millones de euros mensuales.

    En 2018, Ebury, una empresa de tecnofinanzas especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, aumentará su plantilla un 65% en la ciudad de Málaga. Busca programadores, informáticos y economistas, con lo que cerrará el año con 200 empleados. Duarte Monteiro, fundador de Ebury, explica que «el abanico de perfiles se ha abierto, y lo que realmente marca la diferencia es la actitud, la capacidad de aprender y mejorar siempre, adaptarse a entornos colaborativos y multiculturales, tener iniciativa y responsabilidad. El dominio de un segundo idioma, como el inglés, se da por hecho». El año pasado Ebury gestionó operaciones de divisas por un valor de 6.000 millones de euros, un 40% más que el ejercicio anterior.

    Jorge Bardón, CEO de Creditea -línea de créditos online-, menciona entre los perfiles más demandados los lead developers y testers para programación y los product owners/managers para desarrollo conceptual de nuevos productos. También destaca el CRM manager para el área de márketing digital.

    Dónde reclutan y cuánto pagan

    El próximo mes de febrero arranca la quinta promoción del programa de Banca Digital que imparte el Instituto de Estudios Bursátiles (IEB). Rodrigo García de la Cruz, profesor de este curso, asegura que «el 80% de los alumnos consigue un empleo, cambia de empresa o mejora en su compañía en proyectos digitales». Comenta que «casi la mitad de los contenidos necesitan una importante actualización cada año. La parte que más espacio ha ganado ha sido la innovación ‘fintech’, las nuevas tecnologías como ‘blockchain’ y la inteligencia artificial».

    Consultoras tecnológicas y estratégicas, entidades financieras y aseguradoras y ‘fintech’ son las empresas que acuden a IEB en busca de candidatos. Las universidades y entidades financieras son otros caladeros de talento, junto con las redes sociales, portales especializados en perfiles digitales y, sobre todo, al boca oreja. Algunas firmas dejan la selección en manos de consultoras y, puntualmente, cazatalentos para localizar a los directivos que ya requiere el sector. Marc Antoni Macia, fundador y COO de Novicap -plataforma online de descuento de facturas y pagarés-, reconoce que hay mucha rotación de profesionales entre ‘start up’ e irá en aumento por que el crecimiento del sector está por encima de lo normal.

    La horquilla salarial que manejan las ‘fintech’, va de los 35.000 y los 60.000 euros brutos años para los sénior -a partir de tres años de experiencia-. Los júnior se mueven entre los 20.000 y los 35.000 euros brutos anuales. La mayoría de las ‘fintech’ ofrecen acciones y beneficios sociales para fidelizar a estos profesionales a los que llueven las ofertas laborales.

    Pablo Gasalla, vicepresidente de Aefi, pronostica una guerra por el talento similar a la que existe en el ámbito digital: «Muchos de las profesionales con experiencia procedentes de la banca que vuelven al mercado fruto de los procesos de reestructuración no van a ser válidos para el mundo ‘fintech’. Estas empresas aportan más transparencia, más servicios y un consumidor con más experiencia de usuario para el que muchos de ellos no están preparados». Según Gasalla esta transformación tendrá como consecuencia la desaparición de algunas entidades. Estima que quedarán no más de cuatro en nuestro país, y que tendrán que competir con la incursión de firmas de telecomunicaciones y la incorporación paulatina de grandes como Google o Facebook que entrarán en este mundo con salvedades pero de manera progresiva. Explica que, aunque es un sector que ofrece poco margen y al que exigen mucho sus inversores, estas firmas cuentan con el reconocimiento de marca y con millones de datos.

    Quién es quién en el sector

    La palabra ‘fintech’ es el resultado de la contracción de ‘finance’ y ‘technology’, y se usa para agrupar a las empresas que utilizan las nuevas tecnologías para crear productos financieros innovadores. Lendix, una plataforma europea de préstamos a empresas -‘crowdlending’-, establece seis áreas en las que operan las ‘fintech’.

    • Medios de pago. Pago a través de dispositivos móviles o electrónicos para facilitar el desembolso online o en comercios sin recurrir a las tarjetas bancarias.
    • Finanzas personales. Permite organizar de forma automática los gastos en tiempo real, uniendo en una ‘app’ la información financiera de todos los bancos y tarjetas.
    • Gestores automatizados. Dirigido a inversores que desean mantener, administrar y aumentar su riqueza, abarca cuatro categorías: redes de inversión, servicio de asesoramiento de inversiones, el servicio de gestión y las plataformas de negociación.
    • ‘Crowdlending’. Plataformas de préstamos que unen empresas que quieren financiar su crecimiento con inversores que desean dinamizar sus ahorros a través de un nuevo activo, sin tener que recurrir a los bancos.
    • ‘Equity crowdfunding’. Estas firmas permiten financiar proyectos, pero a diferencia del ‘crowdlending’, los inversores obtienen una participación del proyecto, es decir, se convierten en accionistas.
    • Pagos internacionales. Este servicio está pensado para que las empresas gestionen sus operaciones y el riesgo de divisa asociado de una manera más eficiente y segura a través de las nuevas soluciones tecnológicas.

    Fuente: Expansión

  • Llamada para reporteros

    El Parlamento Europeo está buscando un equipo de jóvenes periodistas para cubrir el Evento Juvenil Europeo (EYE2018) y destacar las ideas más relevantes y acaloradas. ¡Si eres joven, estás interesado en debates políticos y eres un escritor talentoso, esta llamada es para ti!

    Joven periodista trabajando en su computadora portátil

    El EYE2018 trata de que los jóvenes se reúnan y discutan cómo abordar los desafíos que enfrenta Europa. Un equipo de jóvenes periodistas, coordinado por European Youth Press, cubrirá todo el evento y sus actividades, destacando las ideas más concretas discutidas y recogiéndolas en el Informe EYE.

    El objetivo del informe es servir de fuente de inspiración para los diputados al Parlamento Europeo y proporcionarles una visión clara de las preocupaciones, los sueños y las perspectivas de futuro de los jóvenes.

    Si crees que tienes lo que se necesita para formar parte del equipo de jóvenes periodistas, ¡solicítalo desde su página web!

     

    Fuente: Europarl

  • Entrevista de trabajo: ¿Dónde te imaginas dentro de cinco años?

    Esta pregunta suele ser muy utilizada por los reclutadores durante las entrevistas de trabajo, por ello es fundamental que aprendas a responderla correctamente

    Entrevista de trabajo: ¿Dónde te imaginas dentro de cinco años?

    Son muchas las preguntas que deberás responder en una entrevista de trabajo, aunque hay una serie de cuestiones que son fundamentales en la carrera de todo candidato. Una de ellas es dónde te imaginas dentro de cinco años, ya que esta frase le sirve al reclutador para saber si estás interesado en el puesto, si te apasiona la industria y si estás dispuesto a crecer como profesional.

    Seguramente lo primero que se le pase por la mente a la mayoría de los candidatos es decir que quiero estar en su puesto, en un cargo más alto, en una compañía más prestigiosa o trabajando para mí. Ni que decir tiene que ninguna de estas respuestas son apropiadas, por lo que tendrás que aprender a maquillar la verdad con el fin de crear una contestación mucho más atractiva.

    Tal y como afirman en The Muse, los reclutadores no quieren escuchar que no tienes metas fijas, que marcas objetivos poco realistas o que tratas de quitarles el trabajo. La mejor recomendación, por tanto, es que hables de objetivos que te has marcado en los próximos años y cómo este puesto puede ayudarte a alcanzar tus metas.

    La clave está en pensar dónde podría llevarte el puesto al que estás optando, y cómo esta posición podría ayudarte a ello. «Me gustaría crecer como persona y como profesional dentro de la compañía para poder aportar un valor extra a la empresa y contribuir a parte de su éxito». Si específicamente te preguntan por la posibilidad de ascender dentro de la organización, puedes decir algo así: «Mi objetivo principal es crecer como profesional y trabajar con el equipo para potenciar el crecimiento y la expansión de la compañía. En el caso de que en un futuro sea considerado para un puesto de mayor responsabilidad, estaría interesado, aunque esa premisa ahora mismo no la contemplo».

    También es posible que sepas de antemano que este no va a ser el empleo de tus sueños, pero es obvio que no le podrás trasmitir esta idea al reclutador. En este caso también podrás decir: «No sé lo que el futuro me tendrá deparado, pero de lo que sí estoy seguro es que esta experiencia es altamente enriquecedora, y una oportunidad única para cualquier profesional».

    Recuerda que los reclutadores siempre suelen formular una serie de preguntas trampa, unas cuestiones con las que pretenden conocer al verdadero candidato y sus intenciones reales. Si quieres tener alguna posibilidad de pasar a la segunda entrevista de trabajo, tendrás que prepararte bien estos temas.

     

    Fuente: Universia