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  • ¿De verdad existen las generaciones de profesionales?

    Aunque parece que los ‘Baby Boomer’, los ‘X’, los ‘Millennials’ y los ‘Z’ están enfrentados, la realidad es que coinciden en algunos puntos. Sus aspiraciones están marcadas por el contexto en el que han crecido, pero todas las generaciones buscan cierta estabilidad y continuidad en su trabajo. El desafío que tienen las empresas es sacar partido de la diversidad que hoy existe en sus plantillas.

    Los Baby Boomer han destacado por el compromiso que han demostrado hacia sus empresas. La Generación X se ha caracterizado por haberse adaptado a los cambios de una forma constante. Los Millennials han desconcertado a las compañías y buscan la flexibilidad. Por último, la Generación Z ha supuesto todo un dilema, pues no se interesa por las firmas tradicionales. Así son, a grandes rasgos, los distintos grupos de profesionales que hoy conviven en las organizaciones. Sus motivaciones laborales están marcadas por el contexto en el que han crecido, pero esta clasificación no puede ser algo estático y uniforme. Sus aspiraciones van cambiando a medida que crecen. Es más, resulta muy complicado determinar cuándo empieza y cuándo acaba una generación. Otros incluso llegan a preguntarse si es pertinente dividir a los profesionales en diferentes grupos de edad.

    «Se tiende a pensar que detrás de estas definiciones sólo hay márketing, pero lo cierto es que existe una teoría generacional que demuestra que los profesionales se comportan de forma diferente según el entorno en el que se han formado. Por ejemplo, desde el principio los Baby Boomer, los más veteranos, han buscado un trabajo para toda la vida. Ahora, los más jóvenes, los de la Generación Z, se interesan por escenarios dinámicos y son muy emprendedores. Esto se debe a que han crecido con Internet y son completamente autodidactas», explica Iñaki Ortega, doctor en economía y director de Deusto Business School en Madrid.

    Sin embargo, estos profesionales comparten más intereses de lo que en un principio se suele pensar. No conforman grupos enfrentados y su convivencia dentro de la oficina es posible. «Es difícil encasillar a los que se encuentran en el límite de un cambio de generación. De hecho, casi nadie se atreve a poner un año concreto como frontera. Por eso, en muchos casos los profesionales se pueden identificar con características de una generación diferente a la suya», asegura Íñigo Fernández, director de Page Personnel Madrid. Por su parte, Eva Collado, consultora de gestión estratégica en innovación, transformación y digitalización de personas y organizaciones, apunta que en el panorama actual existen «Baby Boomer que han desarrollado un comportamiento similar al de los Millennials e igual sucede a la inversa. No obstante, es cierto que existen pautas comunes para los miembros de cada generación».

    Cómo evolucionan

    Mientras los más veteranos apuestan por la conservación de su puesto de trabajo, los más jóvenes están centrados en el aprendizaje y por la formación continua. En este sentido, la Generación X y los Baby Boomer se encuentran más conectados entre ellos. Buscan empresas consolidadas en términos financieros y no prestan tanta atención a la capacidad innovadora de la compañía. Por su parte, los Millennials y los Z buscan un entorno laboral flexible en el que exista un feedback continuo con sus superiores. «Las nuevas generaciones tienen la necesidad de conocer las opiniones sobre su trabajo de manera más recurrente, frente a los métodos más tradicionales de una evaluación anual del desempeño», apunta Isabel Lara, vicepresidenta de Atrevia. Eso sí, todos quieren cierta seguridad y continuidad en sus posiciones.

    Aunque aún es pronto para realizar una fotografía sobre cómo varían las aspiraciones de cada grupo profesional, lo cierto es que «los júnior tienden a asemejarse a sus predecesores a medida que adquieren responsabilidades en su vida laboral y personal», señala Elena Cascante, presidenta de la Asociación 50plus y socia directora del Observatorio GT. De hecho, según el informe 2017 Millennial Survey, elaborado por Deloitte, los Millennials están empezando a parecerse a la Generación X y cada vez tienen metas más realistas. Por ejemplo, aunque tradicionalmente se ha dicho que no quieren estar más de dos años en una misma empresa, ahora empiezan a apreciar más la estabilidad y están dispuestos a permanecer en una compañía si ésta les ofrece un plan de desarrollo. Así, Idoia de Paz, directora de Human Capital de Deloitte, añade que muchas veces hay más puntos en común de los que parece: «¿Quién no desea flexibilidad en el trabajo o reconocimiento como los Millennials? Que otras generaciones no hayan puesto el foco en esos temas con la misma intensidad, no quiere decir que no aspiren a ello».

    ¿Expectativas cumplidas?

    Que haya generaciones diferentes en una misma empresa significa que existen distintos puntos de vista y que, por tanto, se plantean diferentes fórmulas para solucionar los problemas. Por ello, las organizaciones deben aprovechar el potencial de los distintos grupos que conforman sus plantillas. «El mercado laboral vuelve a moverse. Una de las grandes preocupaciones de las compañías es cómo convertirse en una marca atractiva para trabajar. El profesional eligirá a las compañías que estén de acuerdo con sus valores y satisfagan sus expectativas», apunta Lara. En este sentido, considera que las empresas tienen dos retos: fortalecer los aspectos que unen a las generaciones y trabajar ante el desafío de entender qué valores les diferencian.

    Fuente: Expansión

  • Por qué escasean los perfiles digitales

    Las empresas deben incorporar a expertos en los nuevos lenguajes tecnológicos para seguir creciendo. Sin embargo, las posiciones digitales no se llegan a cubrir debido a la falta de profesionales realmente cualificados que cuenten con varios años de experiencia.

    Las compañías demandan perfiles profesionales que todavía no...Encontrar perfiles digitales se ha convertido en una auténtica odisea para muchas empresas. Las compañías necesitan profesionales que lideren su transformación, pero lo cierto es que existe una gran escasez de expertos que dominen los nuevos lenguajes tecnológicos. De hecho, muchas veces las organizaciones tardan hasta varios meses en localizar al aspirante perfecto. La demanda de estos especialistas es una tendencia global. En ocasiones, se trata de candidatos que deben reciclarse y adquirir habilidades diferentes y en otras, incluso, se trata de profesionales totalmente novedosos.

    Según ISDI, la principal transformación que ha vivido el mercado no se define sólo en términos económicos, sino también tecnológicos. Internet ha creado un panorama global que ha cambiado la forma de actuar de las organizaciones. En el estudio Mapa de profesiones digitales, elaborado por esta escuela, se concluye que «la mitad de las empresas que habrá en 2020 aún no han nacido y, entre las más grandes, estarán compañías con menos de 20 años de historia. Todas ellas, eso sí, digitales».

    Los expertos se mueven de una empresa a otra según el proyecto en el que quieran trabajar

    Esta revolución ha sido tan rápida que las empresas han de incorporar de forma inmediata a estos perfiles para seguir creciendo. En este panorama, las organizaciones tienen el reto de definir bien el tipo de experto que necesitan, y los profesionales deben tunearse de arriba a abajo para avanzar al mismo ritmo que lo hace el mercado. El mundo digital ha traído nuevas oportunidades de empleo que hay que aprovechar.

    Posiciones

    Se estima que en España hay en torno a 350.000 puestos sin cubrir debido a la falta de perfiles con competencias digitales. «En general, las áreas con mayor demanda son márketing digital (39%), ecommerce (18%) y comunicación y contenidos (13%). Aunque los sectores de analítica, big data y desarrollo en soportes móviles son los que están experimentando un mayor crecimiento y que van a cambiarlo todo en los próximos años», explica Nacho de Pinedo, CEO de ISDI. Asimismo, añade que están apareciendo profesiones nuevas e híbridas. Muchas organizaciones buscan especialistas en el lenguaje digital que además cuenten con una preparación muy particular a caballo entre dos áreas. Por ejemplo, los expertos en márketing y analítica son muy demandados, más aún si tienen conocimientos en la especialidad en la que opera en la empresa.

    La demanda de estos perfiles es transversal y afecta a empresas de todos los sectores y tamaños. Turismo, viajes o moda fueron algunos de los primeros en llevar a cabo esta transformación, pero no hay que obviar a otros más tradicionales. «El agricultor de mañana nada tendrá que ver con el de hoy. Éste tendrá que usar apps para sacar un mayor partido de sus tierras. Lo mismo ocurre en el mundo jurídico. Por ejemplo, los abogados deberán trabajar con sistemas de inteligencia artificial», apunta Luis Miguel Olivas, gerente de emprendimiento y empleabilidad de Fundación Telefónica. Además, ningún rango puede prescindir de estos profesionales. Se reclaman para posiciones que van desde directivos hasta gestores de proyectos, pasando por estrategas y analistas.

    Los reclutadores tienden a definir a estos perfiles como «talento digital». No sólo buscan unos conocimientos muy concretos, sino que también valoran una serie de competencias cruciales para poder moverse en el nuevo escenario. Según De Pinedo, son perfiles que han aceptado que estamos ante un nuevo paradigma y que tienen capacidad para aprender e innovar en un entorno cambiante.

    Escasez de profesionales

    Cada vez más organizaciones son conscientes de las dificultades que existen para fichar a los nuevos perfiles digitales. Según Albert Corbella, manager de Spring Professional IT, esta situación se debe principalmente a tres razones: «En primer lugar, hay más demanda por parte de las empresas que oferta de perfiles realmente cualificados. Por otra parte, cada vez más compañías extranjeras crean aquí sus equipos, ya que la mano de obra es más barata que en el ámbito internacional. Aun así ofrecen un salario más alto que el que establecen las compañías españolas y así consiguen quedarse con los mejores profesionales. Por último, están naciendo una gran cantidad de start up tecnológicas que aumentan todavía más la demanda».

    Según Olivas, es crucial resolver la clásica brecha que existe entre el mundo académico y el mercado laboral, y que en el panorama digital se hace todavía más evidente: «Las compañías demandan perfiles que todavía no existen y las universidades aportan profesionales que no interesan a las organizaciones».

    Silvial Leal, experta en innovación y transformación digital, señala que cada año surgen 150.000 vacantes nuevas relacionadas con el mundo TIC. Sin embargo, no se cubren. Sólo un 7% de los jóvenes opta por carreras tecnológicas y los profesionales actuales tardan mucho en reciclarse. «Existen muchos estereotipos acerca de las carreras STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas) y además los contenidos que se imparten en estas disciplinas suelen estar desactualizados», comenta Leal.

    Además, las organizaciones están reclamando perfiles con varios años de experiencia en el mundo digital, algo que resulta muy difícil de encontrar. «Son puestos relativamente recientes y no abundan profesionales que hayan desarrollado una clara visión estratégica de las organizaciones de las que forman parte», admite Rubén Berrocal, responsable de equipo de Randstad Technologies.

    Estrategia

    «Apenas se está creando empleo neto en el mundo digital. De hecho, los pocos profesionales que hay se van moviendo de una compañía a otra según el proyecto en el que más les interese trabajar», añade Corbella.

    En este sentido, las empresas tienen la tarea de definir bien sus estrategias. Ahí se encuentra otra de las razones por las que cuesta tanto cubrir las vacantes digitales. En los últimos años, se ha podido apreciar cómo muchas organizaciones no han sabido definir los roles que necesitaban, sus responsabilidades y su salario. «Muchas compañías están abordando el mercado digital sin tener una estrategia clara, algo que hace muy difícil determinar los objetivos de las nuevas posiciones y, por tanto, encontrar al candidato adecuado», asegura Berrocal.

    Como consecuencia, los perfiles más cualificados optan por empresas muy atractivas que son capaces de plantear proyectos innovadores e internacionales. Organizaciones como Amazon, Zalando, Wallapop o Airbnb son expertas en atraer a los profesionales más disruptivos. «Por ejemplo, entre una farmacéutica tradicional en plena transformación y una organización que ya ha nacido en el entorno digital, los profesionales se decantarán, sin duda, por la segunda. Estos especialistas tienen la oportunidad de elegir dónde trabajar», recalca Sylvia Taudien, experta en captación de talento digital y cofundadora de Indigital Advantage.

    Asimismo, la dificultad para encontrar a estos perfiles provoca que los procesos de selección tiendan a alargarse más de lo debido. «En una ocasión, estuvimos medio año buscando un analista digital para una empresa de retail. Finalmente, tras no dar con el perfil idóneo la organización optó por formar a uno de sus empleados», recuerda Taudien. Para la experta, instruir a los profesionales desde dentro de la compañía es importante. No obstante, considera que para cubrir posiciones estratégicas es crucial contratar a alguien de fuera que tenga una visión global y ofrezca un gran conocimiento sobre cómo transformar una organización.

    Altos salarios

    Todo indica a que la necesidad de estos perfiles seguirá creciendo en los próximos años. Así lo demuestra Taudien quien asegura que «hace dos años buscábamos un profesional al mes y ahora tenemos que localizar a tres expertos a la semana».

    Sin embargo, a corto plazo parece que va a seguir habiendo una gran escasez de dichos perfiles. Esto hace que los pocos profesionales de este tipo que existen estén muy bien cotizados. Así, los más valorados pueden llegar a cobrar entre 80.000 y 200.000 euros brutos al año. Sin embargo, los expertos apuntan que se puede estar creando una burbuja y la tendencia es que las retribuciones se terminen estabilizando.

    Fuente: Expansión

  • Qué nuevos profesionales necesitan las ‘smart cities’

    Aplicar las TIC a las ciudades para que éstas sean más eficientes ha traído nuevas oportunidades a profesionales como los ingenieros de datos, los expertos en ciberseguridad, abogados o inspectores de salud medioambiental. Todos ellos son esenciales para la evolución de las ‘smart cities’. Entre otros retos, deben trabajar en una nueva regulación y en la colaboración entre el ámbito público y privado.

    Fujisawa Sustainable Smart Town es una de las smart cities de referencia en todo el mundo. Ubicada en Tokio, esta ciudad propone un nuevo estilo de urbanismo en el que se integra la tecnología más avanzada. Se trata de un proyecto conjunto entre el ámbito público y privado con capacidad para 1.000 hogares y que tiene el objetivo de crear sistemas más sostenibles en términos de energía, seguridad y bienestar. No es el único lugar al que han llegado las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC). El año pasado Nueva York fue considerada la ciudad más inteligente del mundo según el Índice Cities in Motion (ICIM), elaborado por IESE. Su forma de optimizar la tecnología o su gestión eficiente de los recursos son algunos de los comportamientos más destacados de la urbe estadounidense. Por ejemplo, a través de las cámaras NYC DOT recoge datos de tráfico para regular el tránsito en las carreteras en tiempo real. Estas iniciativas son una tendencia mundial y con ellas se ha dado lugar a la creación de novedosos puestos de trabajo. Londres, Ámsterdam, Singapur y, en España, Santander, Madrid, Barcelona o Málaga, son otras de las ciudades con algunos proyectos emblemáticos.

    Todas ellas tienen el objetivo de convertirse en auténticas smart cities, que en resumen son aquellas que aplican las TIC para crear infraestructuras que garantizan un desarrollo sostenible. Según el Estudio y guía metodológica sobre ciudades inteligentes, elaborado por Deloitte para Ontsi, las nuevas actividades se centran principalmente en seis áreas: vivienda, ciudadanía, economía, gobernanza, movilidad y medioambiente. Algunos ejemplos de estos avances son las aplicaciones que informan del estado de los aparcamientos, los sistemas para compartir coche o los softwares que gestionan los servicios de emergencias. Las posibilidades son infinitas y, como consecuencia, han surgido un sinfín de retos que hay que afrontar. Uno de ellos está directamente relacionado con el ámbito laboral. Las profesiones tradicionales viven una renovación absoluta y hacen falta especialistas que comprendan este nuevo urbanismo: desde ingenieros hasta abogados, pasando por arquitectos o financieros. En concreto, Juan Gascón, director de innovación y contenidos digitales de Ametic, identifica 12 sectores en los que actualmente se están ofreciendo aplicaciones inteligentes y en los que se generarán nuevos empleos: servicios sanitarios, suministros, energía, comercio electrónico, educación, cultura, gobierno, ciudad, turismo digital, transporte, infraestructuras urbanas, sostenibilidad y seguridad.

    Importancia de los datos

    Detrás de estas soluciones innovadoras que gestionan el alumbrado, controlan el tráfico, proporcionan aplicaciones turísticas o crean portales de transparencia para fomentar la participación ciudadana está el análisis de una gran cantidad de datos. «La principal área de desarrollo de las ciudades es el big data o city analytics. Todas las iniciativas proveen información sobre el entorno, los usos y el consumo. El reto es aprovechar la utilidad de esa información para la gestión, planificación y toma de decisiones», señala Josep Palet, socio responsable del sector público de Deloitte. Así, la mayoría de las oportunidades de empleo se dirigen a los perfiles STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés). De hecho, según la Unión Europea hasta 2020 se crearán 900.000 nuevos puestos de trabajo tecnológicos. Por su parte, Ametic prevé una necesidad de entre 25.000 y 50.000 programadores y desarrolladores; 60.000 y 70.000 expertos en márketing y comunicación; 15.000 y 45.000 profesionales del diseño visual; y 10.000 y 14.000 especialistas en estrategia y gestión de negocio.

    La mayoría de los puestos de trabajo se dirige a perfiles procedentes de las disciplinas ‘STEM’

    En general, se irán incrementando los empleos de alta cualificación como los ligados a la ciberseguridad, ingeniería de datos, arquitectura de datos o programación. Palet reconoce que las oportunidades son infinitas y «probablemente aún no seamos capaces de adivinar las posibilidades que se nos presentan». Habla de pilotos de drones, gestores de ciudades con una visión global para coordinar los servicios urbanos y vigilantes e inspectores de la salud medioambiental. Por su parte, Gascón menciona profesiones novedosas como los expertos en monitorización y mantenimiento de plataformas, coordinadores de prevención ante riesgos naturales y emergencias e ingenieros especialistas en desarrollo de aplicaciones de open data.

    En Hexagon Safety & Infraestructure, proveedor global de software geoespacial para gobiernos y organizaciones de todo el mundo, demandan a estos especialistas capaces de construir las ciudades del futuro. Su software integra y analiza grandes volúmenes de datos procedentes de múltiples fuentes como satélites, drones, instrumentos topográficos o smartphones. Han desarrollado proyectos como la gestión del centro de emergencias de Barcelona, el 112 de Andalucía y el GeoPortal de Bilbao. Pero lo realmente imprescindible es que sean «perfiles con capacidad de análisis e integración, de aprendizaje y adaptación», afirma Javier Tormos, gerente de área de seguridad gobierno e infraestructuras en Hexagon SI.

    Quien también reconoce que existe una necesidad de nuevos perfiles técnicos es Hasier Larrea, ingeniero industrial por la Universidad de Navarra y CEO de Ori –spin off de la investigación en el MIT Media Lab-. Larrea explica que la urbanización del mundo (la población se va a concentrar en un número limitado de ciudades) y el Internet de las Cosas ha dado lugar a un nuevo sector, la arquitectura robótica. Esta nueva disciplina necesita expertos que diseñen espacios a través de la mecánica y la electrónica. Así, apunta que la robótica, la inteligencia artificial y la biotecnología destacan por ser algunos de los que más tiran del empleo.

    Mucho más que ingenieros

    Las smart cities no sólo crean oportunidades para los profesionales de las ramas más técnicas. Por ejemplo, también aparecen nuevos puestos para especialistas en turismo digital o expertos en sociología. Eso sí, todas las ocupaciones irán aumentando su componente técnico. Lo interesante es que «a partir de ahora se va a producir una convergencia de profesiones, las tareas no estarán separadas claramente y los perfiles deberán trabajar de forma coordinada. De hecho, ya existen titulaciones que recogen cuestiones tan diversas como edificación, administraciones públicas y eficiencia energética», señala Rubén Berrocal, responsable de equipo de Randstad Technologies.

    En la misma línea opina Rosa Vidal, socia directora de Broseta y directora del máster en Urbanismo, Medio Ambiente y Smart Cities, que han lanzado junto con ISDE. Dividida en cinco títulos independientes, esta formación se dirige a perfiles tan variados como abogados, arquitectos, ingenieros, economistas, gestores de suelo o consultores medioambientales. El objetivo es que los profesionales sean multidisciplinares, de manera que los procedentes de la rama jurídica dominen los aspectos técnicos básicos y los más tecnológicos conozcan las novedades regulatorias.

    «Después del parón vivido con la crisis económica, el concepto de urbanismo ha avanzado mucho en los últimos años. Para la evolución de las smart cities hace falta una nueva regulación que agilice la creación de proyectos y que permita la implantación de la innovación de una forma transparente. Otro punto importante es entender cómo se financian estas ciudades. También es imprescindible fortalecer la colaboración entre la Administración Pública y el sector privado. Al final, para conseguir el desarrollo de estas ciudades es crucial que se dé una integración entre el ámbito público y privado», detalla Vidal

    Fuente: Expansión 

  • Mitos de las redes para buscar empleo

    Parece imposible que un profesional encuentre trabajo si no está en las redes sociales, pero éstas no garantizan el acceso a un puesto. Hay que aprender a usarlas, conocer cómo son las ofertas que se publican en ellas y descubrir en qué se fijan los seleccionadores.

    Los seleccionadores echan de menos que los candidatos usen las redes...

    Para encontrar trabajo hay que estar en todas las redes sociales», «lo más importante es tener muchos seguidores» o «se debe contactar con todos los responsables de recursos humanos». Estos son sólo algunos de los tópicos sobre cómo se deben usar las redes sociales para acceder a un puesto. Sin embargo, son sólo creencias falsas que perjudican la presencia online de los usuarios. Es cierto que hoy estas plataformas juegan un papel fundamental para que los profesionales impulsen su marca personal y sean más visibles para las empresas, pero aun así no son la panacea en la ardua tarea de buscar empleo. Hay que prestar mucha atención a cómo se utilizan y, sobre todo, conviene tener en cuenta que gran parte de las ofertas no son públicas.

    El uso profesional de las redes es una realidad, pero según el estudio del IAB Spain 2017 la mayoría las sigue utilizando para entretenerse o relacionarse con su entorno. Facebook (91%), WhatsApp (89%) y YouTube (71%) son las favoritas. Aunque el plano laboral parezca quedar en un segundo término, Juan Domínguez, CEO y fundador de Adglow, apunta que las redes son el soporte de muchos procesos de selección y los profesionales son cada vez más conscientes de ello. «LinkedIn es una referencia excelente. Después destacan Facebook y Twitter. Las formas de encontrar empleo difieren en cada plataforma. En LinkedIn es más evidente. En Facebook o Twitter hay que usarhashtags como #empleo, #trabajo o #hiring«.

    El informe de IAB, también sitúa a WhatsApp como una de las redes que está adquiriendo un tono profesional: los empleados se relacionan a través de ella y, por tanto, muchas de las ofertas llegan a través de esta mensajería instantánea. En este sentido, Guillem Recolons, socio de Soymimarca, apunta que cada vez más empresas establecen protocolos sobre cómo se debe usar WhatsApp a la hora de tratar asuntos laborales. Por su parte, Alicia Ro, comunicadora especializada en técnicas para hablar en público y marca personal, señala que «otras redes específicas como beBee, Viadeo o Xing van cogiendo fuerza, aunque todavía no aparecen en las listas de las más utilizadas».

    Raquel Izquierdo, directora de servicio de Adecco, reconoce la importancia de estas redes para buscar trabajo, pero recuerda que los candidatos y los reclutadores usan más otras opciones como los portales de empleo, webs corporativas y empresas de selección.

    Cómo son las oportunidades

    Según el informe Redes sociales y mercado de trabajo en España, elaborado por Adecco, el 78% de los usuarios recurre a las redes sociales para encontrar empleo y un 84% de los seleccionadores las utiliza como medio para captar talento. Éstos siguen echando de menos que los aspirantes las manejen de una forma más profesional. En este sentido, hay que romper otro mito: el de que los profesionales de recursos humanos no tienen en cuenta los perfiles de los candidatos.

    Estas herramientas no son la palanca definitiva para lograr un trabajo, pero sí son influyentes. Las empresas acuden a ellas en las fases iniciales para buscar perfiles que se ajusten a las necesidades del puesto. Durante el proceso no les prestan tanta atención, pero sí las vuelven a consultar en el momento del cierre para comparar candidaturas. Por ello, los profesionales deben saber que «una metedura de pata a última hora o una publicación desacertada puede ser motivo suficiente para ser rechazado», comenta Ro. «Las redes sociales complementan aquella información que se ha evaluado durante todo el proceso de selección», añade Izquierdo.

    Recolons recuerda que es esencial conocer cómo son las oportunidades que se publican en estas redes. «La calidad de las ofertas muchas veces es menor que las que llegan por otras vías». Además, estas plataformas suelen requerir ciertas dosis de creatividad. Por ejemplo, un buen videocurrículo puede atajar el tiempo de encontrar trabajo.

    Domínguez también señala que en general las empresas más tradicionales y que exigen perfiles menos cualificados no suelen acudir tanto a las redes. Por el contrario, las firmas más especializadas, que buscan expertos con conocimientos digitales, han integrado estas plataformas en todos sus procesos, ya que ahí se encuentran los especialistas que están buscando.

    Proceso 360º

    Formar parte de las redes sociales y potenciar la marca personal a través de ellas es una buena estrategia para posicionarse bien en el mercado laboral, pero no es suficiente. No hay que olvidarse de otros sistemas más tradicionales que siguen teniendo un gran peso en el mundo del empleo. Al fin y al cabo en internet sólo está parte del 20% de las ofertas que se hacen públicas, y el boca-oreja sigue siendo la fórmula más efectiva.

    «La búsqueda de empleo debe ser un proceso 360º que incluya varias acciones en paralelo tanto en el mundo online como offline», apunta Ro. Por ejemplo, conviene formar parte de grupos profesionales en redes como LinkedIn o Google+; escribir artículos para blogs o medios especializados y así ganar visibilidad; y acudir a eventos y citas del sector en el que se trabaja para seguir aprendiendo y hacer nuevos contactos. «El envío masivo de currículos no lleva a ninguna parte, el candidato debe saber moverse y mostrarse proactivo en todos los terrenos», concluye Ro.

    Fuente: Expansión

  • Los nuevos ‘influencers’ que demandan las empresas

    Son profesionales que no tienen una edad concreta. Aportan opiniones, generan debate, comunidades interactivas y saben analizar los datos. Éste es el retrato robot de los nuevos influyentes que demandan las empresas porque cuestionan lo establecido y aportan a las organizaciones un soplo de aire fresco y la creatividad necesaria para que éstas sean más competitivas.

    «Se buscan game changers«. Ni Millennials, ni sénior, ni X. La empresa portuguesa Sonae lanzaba hace poco más de un mes una nueva edición de su Programa Contacto para contratar a jóvenes que demuestren gran potencial. Más allá de su edad -en este caso la convocatoria estaba dirigida a graduados y posgraduados-, su objetivo es contar con personas que cumplan ciertos requisitos. Maria Antónia Cadilhe, directora de talent management de Sonae, define a los game changers como «jóvenes que se cuestionan la forma en la que se hacen las cosas, que desarrollan y usan una learning networkpara cambiar su rumbo y el de los que están a su alrededor de forma positiva y constructiva». Sin duda una nueva manera de enfrentarse a un puesto de trabajo, un nuevo tipo de influyentes necesarios que para sí querrían muchas empresas. Carlos Recarte, socio director de Recarte & Fontenla executive search, explica que «la empresa es como un ser vivo que evoluciona, y para ello ha de innovar. En este contexto desempeñan un papel fundamental losinfluencers, ya que son los motores para el cambio que proporcionan una nueva dinámica, son los catalizadores de la evolución».

    Junto a los game changers están los SiSi, personas que estudian y trabajan, o los sénior, con la experiencia y la inteligencia emocional propias de quienes llevan décadas liderando el mercado de trabajo. Miriam Martín, directora de marketing y comunicación de Sodexo BI, afirma que «un equipo integrado por estos colectivos contiene los ingredientes perfectos para el éxito». El gran desafío al que, en su opinión, se enfrentan las organizaciones es «desarrollar o tener la cultura corporativa que les permita darlo todo y favorecer la evolución y los cambios que se hayan proyectado estratégicamente. Si incorporas a personas muy capaces y disruptivas, luego no puedes pretender que no destaquen y que no generen conflictos, no por ellos, sino por las plantillas y equipos directivos». Por ejemplo, Gina Aran, directora de la consultoría de RRHH Inginium, explica que «para incorporar a un game changer la empresa debe tener una cultura flexible y abierta a los cambios, de lo contrario el valor que aporta se ahogaría».

    Profesionales sin complejos

    Las capacidades y las habilidades mandan para acceder a un empleo y eso no tiene edad. Los profesionales que sepan comunicarse, que presuman de empatía y apuesten por la colaboración son los nuevos influencers, un saco en el que caben Z, Millennials, X y Baby Boomers. «Son todos lo que, con actitud valiente, iniciativa, trabajo duro y colaboración ayudan a transformar la organización y su entorno», asegura Ángeles Alcázar, socia directora de Generacciona. Añade que «el talento no es una especie de marca de nacimiento, es una combinación de conocimientos, competencias, actitudes, una mezcla única y propia de cada individuo que le hace apto para determinadas tareas».

    Luis Fernando Rodríguez, CEO de Watch & Act, identifica a los Internal Business Influencers (IBI) como los más demandados. A partir de sus estudios de compromiso, proyectos de transformación y gestión del cambio, en los que han analizado a 6.000 empleados, estima que un IBI es digital, humanista, ejemplar, inspirador, ganador, que posee valores, es ágil e innovador. Rodríguez cree que «la existencia de estos profesionales no sería posible sin las redes sociales internas, las intranets colaborativas o la gestión del conocimiento en la empresa».

    Entre lo que los IBI ofrecen a la organización Rodríguez destaca su alta capacidad de influir -«aportan opiniones de calidad e interés»-; su capacidad de conectar -«generan comunidades interactivas internas»-; y que saben analizar -«son unos frikis de los ránking. Le dan importancia a la valoraciones de sus opiniones y quieren saber el impacto de sus recomendaciones»-.

    Pero no todo es tecnología. Regino Quirós, socio director de Be-Up, afirma que «un influencer tiene que apoyar desarrollando una misión concreta con un resultado visible para la organización. Sería un error contratarlos con una misión tan vaga como la de aportar ideas, métodos o perspectivas. Fracasaría, se aburriría o ambas. Es necesario incorporarlos a los proyectos con una misión y un objetivo claro. Su forma de desarrollarlo bajo sus esquemas de pensamiento o trabajo será lo que cree la influencia, lo que se convierta en un revulsivo para el cambio».

    Empresas modernas

    Dejar hacer es la mejor opción para gestionar el potencial de los nuevosinfluencers. Rodríguez recuerda que los IBI son ingestionables: «Para que sean un auténtico revulsivo y aporten todo el valor que la empresa demanda de ellos ‘hay que dejarlos actuar’, y si es necesario y en paralelo, que incluso no se vean afectados por la cultura de la organización, ya que puede contaminar su acción». Según Recarte, la clave para sacar el máximo partido de estos colectivos reside en «disponer de modelos de trabajo flexibles. Lo importante es generar un entorno de trabajo en el que se sientan valorados. Son los protagonistas». Y, por otra parte, apunta una condición que deben cumplir las empresas que quieran hacerse con estos influencers: «Es importante que sean empresas modernas y atractivas, ágiles, valientes, sin prejuicios, innovadoras y que sepan trabajar por proyectos y que estén acostumbradas a externalizar determinados servicios».

    Los sénior y también los más jóvenes comparten valores, pero también pueden complementarse. La experiencia de los primeros es más grande que la de los segundos, pero si los consideramos influencers, ambos tienen las mismas ganas de aprender. Aran subraya que «vivimos en cambio constante, y las organizaciones deben adaptar su cultura a esta realidad empezando por la mentalidad de sus dirigentes y pasando por la adaptación de las formas de trabajar. La gestión del cambio es una disciplina en sí misma y son muchos los elementos a tener en cuenta».

    Quirós da un paso más en este planteamiento al afirmar que «las empresas tienen que crear un contexto en el que esos profesionales puedan desarrollarse, interactuar, provocar y convencer y, sobre todo, dotarles de medios para que alcancen sus objetivos. La apuesta tiene que ser real, no una prueba para ver qué impacto tienen en el resto de personas».

    En cualquier caso, Alcázar cree que es fundamental asegurar el traspaso de conocimiento «en especial en puestos clave de la organización, optimizar los recursos y capacidades diferenciales de cada generación, gestionar el aterrizaje de líderes jóvenes, utilizar el impulso de los Y para renovar y actualizar a los Baby Boomers, y utilizar a éstos para dar cabeza, visión y enseñar a resolver conflictos a los Y«.

    Fuente: Expansión

  • Cómo ser un experto del mundo digital

    Los profesionales que dominan la tecnología están entre los más cotizados del mercado, pues saben trasladar las estrategias tradicionales a un nuevo entorno. Se demandan en todas las áreas y además su visión de negocio es fundamental para la evolución de las empresas.

    Los perfiles digitales son hoy una pieza clave en la transformación de cualquier empresa. Las organizaciones necesitan especialistas que sepan emplear la tecnología y, sobre todo, que conozcan cómo trasladar un negocio tradicional a un escenario digital. Dominar este nuevo entorno es un plus para la empleabilidad de cualquier profesional. No se trata simplemente de saber desenvolverse en las redes sociales y manejar algún programa informático nuevo. Las compañías buscan perfiles muy cualificados.

    El reto actual de los profesionales es saber reciclarse y así poder adaptarse a los cambios que llegan con la implantación de las nuevas tecnologías.

    Márketing

    Para ser un especialista en el mundo del márketing digital es crucial crear campañas en cualquier soporte y dominar las distintas fases del proyecto: desde la elaboración del plan estratégico hasta el análisis de datos. Además, según explica Ana Sánchez-Blanco, directora académica de Inesdi, también hay que manejar las técnicas SEO -para optimizar los sitios web y su posicionamiento-, y SEM -para aumentar el tráfico web-. Este ámbito disfruta de una oferta educativa muy amplia. Por ejemplo, destacan los programas de Márketing digital inbound márketing de Inesdi, el Máster en márketing digital de ICEMD y el Máster en dirección de márketing, ventas y estrategia digital de IEBS.

    Gestión de contenidos

    Los expertos en redes sociales y creadores de contenidos, junto con los expertos en márketing, son ya un clásico en la digitalización de las empresas. Para ser un especialista en el manejo de los nuevos materiales se pueden cursar másteres en comunicación digital, social media y gestión de contenidos digitales como los que se imparten en la Universidad de Barcelona. Desde Inesdi, también recomiendan formarse en las nuevas fórmulas narrativas a través de programas como el de Branded content y transmedia storytelling.

    Este ámbito no sólo atañe a los comunicadores, sino que afecta a profesiones muy diversas. Por ejemplo, existen formaciones específicas para los docentes como el curso Creación de contenidos digitales, mobile learning y gamificación en el Aula, que imparte UNIR. Los ingenieros también pueden orientar su carrera hacia este campo. En este sentido, U-Tad imparte el Grado en ingeniería en desarrollo de contenidos digitales.

    Diseño

    La aparición de nuevos dispositivos ha dado lugar a un sinfín de ocupaciones. Una de las más novedosas es la del diseñador de experiencia de usuario, un perfil que ahora mismo escasea y que cada vez es más buscado por las empresas. «La evolución de los medios digitales ha puesto de relieve el elemento central del diseño de producto: el usuario», explica Clara Santaolaya, pedagoga y directora de operaciones de EDIT. Esta escuela y la agencia Redbility han lanzado el Máster user experience & user inter-face design para digital media.

    Aquí también entra en juego la creación de contenidos digitales. José Antonio Rodríguez, director del área de animación y diseño visual de U-tad, habla de una revolución en la industria de la animación: «Se trabaja para simuladores, formatos web y apps móviles. Los contenidos son cada vez más complejos. Se demandan animadores, artistas de efectos audiovisuales y diseñadores de personajes». Destaca el posgrado en Rigging y character FX como uno de los que ofrece una formación más especializada.

    Análisis de datos

    El big data es un sector en alza y cada vez cuenta con más planes formativos. La mayoría de escuelas de negocios y universidades han creado programas específicos. Asimismo los profesionales pueden recurrir a cursos online, como los MOOCS, para iniciarse en este ámbito. «Normalmente, los perfiles de este sector se pueden especializar en tres aspectos: la infraestructura en la que se almacenan los datos, la analítica de la información o en la visualización de esos contenidos», explica Juan Corro, director del área de ingeniería de U-tad. Son perfiles transversales que se demandan en una gran variedad de industrias, como sucede en el ámbito de las telecomunicaciones, las empresas de retail y las entidades financieras.

    Ciberseguridad

    La digitalización ha traído amenazas y hacen falta profesionales que protejan a las empresas de los nuevos peligros. La UOC, la Universidad Autónoma de Barcelona, la Universidad Carlos III, la Universidad Europea, U-tad, IMF o CICE son algunas de las entidades que ofrecen formación en este sentido.

    Fuente: Expansión

  • Reportaje de TV5 Monde para captar talentos internacionales en Bruselas

    La cadena internacional francesa TV5 Monde ha elaborado un reportaje sobre Bruselas que muestra el carácter cosmopolita de la capital desde múltiples perspectivas.

    Brown High Rise Building

     

    El objetivo de este reportaje es de convencer a talentos internacionales a elegir Bruselas para completar sus estudios o desarrollar su carrera profesional.

    El reportaje se ha difundido primero por Europa y más tarde en los otros cuatro continentes, todo ello en “prime time”. Se estima que llegará a 21 millones de telespectadores por todo el mundo.

    Son diversas las organizaciones y personalidades que han contribuido a la elaboración de este reportaje, como Visitbrussels.be y el equipo audiovisual del Parlamento Europeo, pero también muchos famosos expats que viven en Bruselas, como Eamonn Mac Aodha, Embajador de Irlanda y Frank Schwalba-Hoth, antiguo europarlamentario y cofundador del partido ecologista alemán.

    El reportaje se ha lanzado con el apoyo activo de BNP Paribas Fortis, representado por el belga Peter Vandekerckhove (miembro de la junta directiva del banco belga) y por Salvatore Orlando (expat italiano responsable del servicio de expats).

    Échale un ojo al reportaje completo aquí.

  • Curso online: Incoterms y gestión aduanera

    Dirigido a

    Personas en búsqueda de empleo o empleadas en el sector del comercio internacional y, en general, cualquier persona interesada en adquirir conocimientos sobre esta materia.

    Modalidad

    Online. Consta de 30 horas online con vídeos explicativos del temario, y 10 horas de webinars para resolver dudas, explicar los puntos del temario que presenten mayores dificultades, ver expedientes y hacer un seguimiento individual y personalizado de cada alumno.

    Objetivos

    Adquirir los conocimientos y habilidades necesarias para una correcta aplicación de los incoterms, con un análisis pormenorizado de cada situación y consejos de uso; además de ser capaces de hacer los trámites aduaneros que conlleva una exportación/importación.

    Metodología

    Es un curso diseñado para que el alumno pueda decidir dónde, cuándo y a qué ritmo prefiere estudiar, aunque exista un cronograma con la estructura y fechas de control recomendadas.

    Material didáctico

    Datos de acceso a la plataforma e-learning.

    Documentación explicativa acompañada de ejemplos prácticos.

    Foro de opinión, dudas y noticias.

    Seguimiento de la participación del alumno/a en la plataforma.

    Matrícula

    Precio de matrícula 418 €.

    Registrados en www.empleobelux.com: 15% de descuento.

    La inscripción termina el 24 de mayo.

    MÁS INFORMACIÓN                                                           INSCRIPCIÓN

     

    En colaboración con:

    igmasa noroex
  • El poder del networking

    Close-up of HandNetworking es otra de esas palabras de moda que habrás escuchado muchas veces y que parece ser esencial en nuestras vidas actualmente. Si te preguntas qué es el networking, la respuesta es bastante simple: cultivar tu red de contactos para ampliarla y trabajar cada contacto para que cada vez genere más valor.

    En definitiva, es crear relaciones de valor con otras personas para aumentar nuestra influencia y conseguir beneficios mutuos, tanto para ti como para la otra persona. Hay que aprovechar las oportunidades que surgen en ferias, congresos, eventos o incluso reuniones profesionales. En numerosas ocasiones, se crean colaboraciones interesantes entre empresas a la hora de compartir los intereses que cada uno tiene, ya que muchas veces coinciden y se puede encontrar un perfecto “match” a partir de las distintas ideas a las que ha llevado esa conversación de negocios.

    Para que resulte ser un networking fructífero, la clave es mostrarse como uno es, explicar cómo es el negocio de verdad y cómo funciona. Mantenerse a la altura es importante, pero para ello no hay que tratar de impresionar. La manera con la que atraerás al receptor será mostrándote como eres, compartiendo las ideas de futuro para que se establezca una relación de confianza con la otra persona.

    Además, pueden crearse buenas ofertas de trabajo. Te han visto en acción, han visto cómo actúas en el ámbito profesional y han podido captar tu potencial. Este entonces es tu momento de crecer, quizá tu carrera profesional da un salto tras esa conversación y te ofrecen una nueva oportunidad laboral muy positiva conforme a tu trayectoria.

    Para introducirte en el mundo laboral o crecer profesionalmente, es muy útil la red de contactos que tiene tu universidad o Business School en la que estudias el máster que finalmente te define. Por ejemplo, EADA Business School (Barcelona) destaca por su amplia red de contactos, la cual facilita el networking de sus alumnos y su acceso al mercado laboral.

    Hablamos con Bibiana Camba, Admissions Director de los International Degree Programmes en EADA, que nos cuenta la importancia de la red de contactos para los estudiantes. Un gran porcentaje encuentra empleo gracias al networking de su centro de formación, que se ve reforzado con convenios con empresas internacionales de todo el mundo, actividades de contratación en el propio campus, preparación para entrevistas y acompañamiento en todo el proceso de selección. Asimismo, en esta extensa red de contactos también están los antiguos alumnos de esta Business School.

     

    Más sobre EADA Business School:

    Esta escuela de negocios empezó ofreciendo únicamente Executive masters, enfocados a empresas, y más tarde fue añadiendo y desarrollando los programas de masters con los que ahora cuenta. Desde el principio, la labor de EADA se ha centrado en formar a los estudiantes dependiendo de las necesidades de las empresas para responder a la demanda del mercado. Para ello, ha desarrollado una forma de aprendizaje práctica para potenciar hard skills y soft skills, esenciales para el empleador y la empresa.

     

    Podéis encontrar más información en la web de Eada Business School.

  • Jornada de puertas abiertas de las instituciones europeas en Bruselas

    En conmemoración del Día de Europa, las instituciones europeas abrirán sus puertas al público en Bruselas el 6 de mayo de las 10.00 a las 18.00 horas.

    Para los ciudadanos es una oportunidad única de descubrir cómo funcionan las instituciones de la UE, cuáles son sus principales prioridades y qué actividades concretas llevan a cabo. A lo largo del día, los visitantes podrán participar en debates, completar sus conocimientos y participar en visitas guiadas de los edificios.

    Este año destacan: la apertura de la Casa de la Historia Europea y del nuevo edificio Europa, sede principal del Consejo Europeo y el Consejo de la Unión Europea.

    Fuente: Unión Europea